Desplome en As Catedrais

José Francisco Alonso Quelle
josé alonso RIBADEO / LA VOZ

FIRMAS

«Casi nos cae encima», dice una ribadense que vivió el desprendimiento de rocas en uno de los promontorios del monumento natural

14 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Quizás sea anecdótico, porque de no haber erosión nunca se habrían creado los arcos de más de treinta metros de altura que semejan arbotantes de una catedral, ni los pasillos de arena ni las cuevas que dan nombre a la playa de Augas Santas-As Catedrais, en Ribadeo. Pero un desprendimiento ocurrido en el arenal ribadense es el corolario perfecto para justificar la cumbre institucional que se celebra esta tarde en Ribadeo.

El alcalde, Fernando Suárez (BNG), harto de clamar en el desierto -«imos matar a galiña dos ovos de ouro»-, mientras, dice, Xunta y Ministerio de Medio Ambiente miran para otro lado, aprovechó la visita hoy a la villa de Pía Bucella, directora de Naturaleza, Biodiversidad y Usos de la Tierra de la Comisaría de Medio Ambiente de la CE, para convocar una mesa de trabajo con un objetivo: unir a todas las Administraciones para elaborar un plan de uso y gestión del arenal. Pero lo que ocurrió fue que el ministro y el conselleiro de Medio Ambiente y hasta tres directores xerais de la Xunta declinaron o se excusaron por no poder asistir. Habrá cumbre, pero, a priori, devaluada.

Miles de personas visitan As Catedrais cada año mientras el Ayuntamiento se ve incapaz de gestionar y de sacarle todo el rendimiento. Suárez incluso amenazó -y lo mantiene- con regular el acceso a la playa en verano: «Se hai risco de seguridade pública, por aglomeracións de xente, o podo facer. E xa pode vir aquí o ministro, o rei ou quen sexa a dicir o contrario».

La semana pasada, en pleno temporal, la ribadense María Jesús González se acercó a As Catedrais: «Fue en la entrada, en las rocas enormes que hay. Al bajar vi que ya había caído algo por la erosión del mar, pero de repente pasamos un hombre que parecía un fotógrafo profesional y yo y comenzó a desmoronarse. Casi nos cae encima. Me quedé tiesa del susto».