Los miembros del jurado son legos en la materia y las explicaciones insuficientes
10 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.SEN CONTRA
i yo tuviese que escoger para mí un jurado popular o profesional elegiría el último. En teoría, sin duda, es muy posible que el concepto de jurado popular sea razonable y democrático y moderno, pero en mi modesta opinión la realidad es distinta. Creo que las explicaciones e instrucciones que se le facilitan a los miembros del jurado, que son legos en la materia, son insuficientes o muy justas. Seguramente, entre otras cosas, para tener la capacidad de valoración probatoria, que es muy importante, carecen de ella, lo que encara una importante dificultad por no hablar de otras de comprensión jurídica sin entrar en la práctica o estética de la celebración.
Siempre pongo como ejemplo que cualquier titulado náutico deportivo tiene que tener conocimientos para salvar a alguien con síntomas de ahogamiento pero prefiero que me socorra un ATS o médico experimentado antes que un patrón de yate. Otro ejemplo es que he colaborado en la escuela de Práctica Jurídica Concepción Arenal y vi licenciados en Derecho o alumnos en prácticas que les costaba entender la validez que los jueces le daban a la prueba perfectamente correcta en algunos procedimientos.
Muchas veces se repiten juicios, como vemos en los medios, que se han practicado por jurado, lo que no ocurre tanto con los que han fallado tribunales profesionales.
Todos los cambios en la Justicia son complicadísimos, la maquinaria que hay que mover es inmensa, aunque por las últimas novedades [en referencia a las polémicas reformas de Gallardón] no sea así. Pero el tiempo dará o quitará la razón sobre el acierto o no del jurado, pero no será algo de un día para otro.
«Si me socorren por ahogamiento en una playa, prefiero un ATS a un patrón de yate»