El plan general regularizará las zonas industriales de la periferia

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

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Viviendas y almacenes de materiales ya conviven en la actualidad en el extrarradio.
Viviendas y almacenes de materiales ya conviven en la actualidad en el extrarradio. alberto lópez< / span>

Las actividades no molestas serán compatibles con el uso residencial

08 feb 2013 . Actualizado a las 10:02 h.

El plan general suscita «unha gran preocupación e incerteza en amplos sectores da sociedade monfortina». No es una crítica proveniente de alguno de los grupos de la oposición, sino el encabezamiento de las alegaciones que presentó el equipo de gobierno al documento que se expone al público. Existe, sin embargo, una excepción a este descontento generalizado. En los términos en los que está redactado, el nuevo ordenamiento serviría para regularizar la situación de las actividades industriales de la periferia de Monforte.

Aunque de forma «bastante acotada», según indican los empresarios afectados, la actual normativa urbanística permite que estas actividades puedan seguir funcionando pese a encontrarse fuera de ordenación. Es la situación en la que están varias empresas situadas en las carreteras de A Vide y Chantada y en la prolongación de la calle Valle Inclán. Los problemas legales surgen a la hora de ampliar, traspasar o reconvertir las instalaciones existentes.

Polígono poco comercial

«No se admiten nuevas actividades o retomar las que venían funcionando. Una nave parada, por ejemplo, no se puede vender ni cambiar de uso», explica Ramón Rodríguez, propietario de un almacén de construcción, que acudió a la última reunión del Consello Económico e Social (CES) representando a los empresarios afectados por esta problemática. Un colectivo que considera necesario consolidar de algún modo su actividad ante la evidencia de que el polígono industrial de O Reboredo «no resulta comercial».

El nuevo ordenamiento establece para esas zonas la consideración de suelo urbano no delimitado, en el que será posible construir previo desarrollo de los correspondientes planes parciales. La idea es compatibilizar un uso residencial de baja edificabilidad con actividades de tipo comercial y empresarial que no tengan la catalogación de molestas. En principio, y según avanzó el alcalde en la reunión del CES, «a prática totalidade das empresas que estean afectadas vanse regularizar».

Ramón Rodríguez espera que la solución al problema de estas actividades empresariales sea compatible con la revisión del plan para evitar que no haya edificaciones con licencia que quedan fuera de ordenación. Sobre esta última cuestión se pronunció ayer el secretario comarcal de UGT, Mario Docasar, que medió ante el alcalde para que los empresarios de la periferia estuviesen representados en la reunión del CES. Docasar valoró positivamente la alegación del gobierno municipal y se mostró confiado en que el equipo redactor será «receptivo» a la hora de incorporarla al plan.