Los comerciantes son partidarios de recoger firmas para paralizarlo
05 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En solo dos días, el plan general de ordenación municipal de Monforte se juega buena parte de su futuro. De la reunión de Consello Económico y Social (CES) fijada para esta tarde, y de las que mantendrá mañana la plataforma ciudadana con los portavoces políticos, dependerá la posición final de los agentes socioeconómicos con respecto al documento. De momento, impera la división de opiniones. Hay quienes confían en que el período de alegaciones puede servir para enderezar el rumbo. Otros, por el contrario, son partidarios de exigir la paralización del planeamiento.
El Centro Comercial Urbano (CCU), sin ir más lejos, defendió en la última reunión de la plataforma ciudadana la conveniencia de recoger firmas para forzar que se paralice la tramitación del plan. No todo el mundo, sin embargo, lo tiene tan claro. De ahí que, antes de tomar posibles medidas, se haya optado por escuchar a los políticos, que son los que tendrán la última palabra sobre la aprobación definitiva de la nueva normativa urbanística.
Capacidad de decisión
«Quen manda non é o equipo redactor», dijo ayer el alcalde. Según destacó, quien decide sobre el plan son «a corporación e a Xunta», con el único límite de las exigencias que plantea la ley. En esta línea, y en vísperas de la asamblea que mantendrá hoy el CES, el alcalde garantizó que se invalidarán las restricciones sobre fondo de edificabilidad, uno de los aspectos más controvertidos del ordenamiento que aprobó inicialmente el pleno de la corporación.
«Hai unha inmensa maioría de xente que percibe que os fondos que se propoñen non son os máis axeitados e por iso vaise proceder á súa revisión, como se revisarán moitas outras cousas que se teñen que abordar», declaró el alcalde. Según su criterio, de este tipo de modificaciones en el documento inicial no se desprende un «cambio sustancial», por lo que no sería precisa una nueva exposición pública del documento.
De resultar necesaria una segunda exposición pública, precisó Severino Rodríguez, la tramitación del plan general se paralizaría más de un año. En ese supuesto, el documento también tendría que ser informado de nuevo por los servicios de Urbanismo de la Xunta.