El centro incrementó en 30.000 las cesiones el pasado año
05 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La crisis no termina de pasar página. Y en muchos casos, ha supuesto casi un borrón y cuenta nueva. Por ejemplo, en las bibliotecas, que no solo han registrado un notable incremento en su actividad en los últimos tiempos, sino que también han sumado nuevos perfiles de usuarios. A su función cultural se ha unido la social. Así, entre estos perfiles están los de muchas personas en paro que acuden a estos centros para consultar, ya sea vía periódicos o vía Internet, ofertas de empleo. Y por supuesto, quienes no están dispuestos a renunciar a seguir consumiendo literatura, cine y música y optan por hacerlo de manera gratuita. En este campo, los dispositivos electrónicos han disparado los préstamos.
En junio del pasado año, la biblioteca pontevedresa puso a disposición de sus cerca de treinta mil socios 39 e-readers, cada uno cargado con 957 títulos libres de derechos de autor y en inglés y castellano. Transcurridos solo siete meses, el número de préstamos de estos soportes electrónicos asciende a 300. Los deuvedés, especialmente las películas, y los juegos son asimismo una parte muy destacada entre las cesiones de la biblioteca, especialmente los fines de semana. En total, durante el pasado 2012, el centro tuvo una actividad de 139.647 préstamos, nada menos que 30.000 más que el año anterior.
«Los e-readers van entrando y saliendo continuamente -señalan desde la biblioteca- , hay mucho movimiento y también, si el coordinador nos lo dice con tiempo, se prestan al club de lectura». Solo se ofrecen de préstamo (quince días renovables), no están disponibles en sala «porque no tendría lógica, la gente no suele venir a leer un libro entero a la biblioteca».
Plataforma
De todas formas, el sistema todavía tiene mucho por desarrollar, ya que la biblioteca solo puede prestar de momento estos libros que lleva incorporados el lector, libres de derechos de autor, y el sector está a la espera de que se regularice una plataforma desde la que se permita acceder a las posibles descargas de novedades editoriales. Por ahora, cada usuario puede hacer las suyas propias, y al devolver el lector la biblioteca las resetea antes de ofrecerlo en préstamo de nuevo.
Donde también desean iniciar esta nueva etapa digital es en la biblioteca municipal de Sanxenxo, ubicada en el Pazo Emilia Pardo Bazán aunque de momento están estudiando la fórmula para llevarla a cabo.