«Hoy me siento santiagués»

xosé manuel cambeiro SANTIAGO / LA VOZ

FIRMAS

Hostelero y ex juez, dejará la ciudad y se irá a vivir a Marruecos

04 feb 2013 . Actualizado a las 11:23 h.

Jesús Pais Bernaldo

Hostelero, ex presidente de la Asociación de Hostelería Nocturna

La plaza da Quintana, porque en ella he tenido cuatro negocios, residí en el edificio de la Casa da Parra y en este recinto conversé, canté y me senté por la noche

Suso vino a Santiago a los 17 años a estudiar Derecho, pero enseguida se plantó en Segovia requerido por la tentadora oferta de un notario. Cobraba sueldo y comisión, y como personajes como Jesús Gil le llevaban hasta 200 escrituras en un solo día, se embolsó una buena pasta. En plan aventurero, montó un supermercado, cultivó algún negocio en Brasil, estuvo a punto de fundar una sociedad de helicópteros-taxi y, cumpliendo un ardiente deseo, abrió tres pubs y un restaurante en la Quintana.

Antes tuvo tiempo de negarse a jurar la bandera en la mili, lo que le valió enfrentarse a un tribunal militar: «Yo no beso trapos de colores. No creo en banderas ni en patrias. Solo creo en las personas». Años ha de su arresto y sigue con el permiso militar indefinido. Insólito.

Tuvo tiempo también de ejercer de juez en Segovia. Pero enseguida lo dejó. «No era lo mío», arguye. La verdad es que uno no le ve dictando condenas.

La Quintana es el escenario vital de Suso. En sus escaleras se hizo discípulo de Agustín García Calvo, con el que se reunió más de una vez en compañía de Amancio Prada, Kukas («el Leonardo da Vinci gallego») y Galín, y ahí departió y cantó. A partir de 1993 sus pubs echaban humo al hilo de la fama que cobró la movida santiaguesa.

Pero Pais recelaba de ese movimiento nocturno porque «a menudo se confundía movida con ruido» y se vulneraba el derecho al descanso de los ciudadanos. Fue ahí cuando peleó, infructuosamente, para alargar el horario de los locales porque la clientela, dentro, no molestaba. Hubo épocas de «represión desproporcionada», como en la última etapa socialista en Raxoi: «El período del PSOE me marcó. Soy de izquierdas y ácrata, pero, sin que sea un partido mejor, me siento más libre con el PP». Su participación en tertulias radiofónicas le acarreaba disgustos «e inspecciones».

Suso Pais ejerció durante una década como presidente de la Asociación de Hostelería Nocturna, elegido por aclamación. El cargo le permitió vivir lides peliagudas con la Xunta, por los horarios, y sobre todo con el Concello: «Bugallo era un hombre accesible, pero en cuanto nos desviaba a Toxo o a Encarna se malograba todo». También comprobó que, como en cualquier gremio, en la hostelería nocturna había algunos incumplidores y aprovechados.

A África

Los frentes locales, junto al descrédito de muchos políticos hispanos y sus políticas, le están empujando a abandonar la ciudad y el país: «Estoy tan indignado que decidí pegar el salto a África, a Marruecos». Allí ya mora su hija artista Mery (la del «Café de Mery») y expone estos días su mujer María Xosé Domínguez: «Tengo ya casa en Marruecos y ando con algún negocio que, cuando se consolide, me hará dejar los de Santiago». Aquí regenta, tras ir aligerando peso, el Literarios y el restaurante rural Priorato Sanmartín, al lado de la playa fluvial de Tapia.

Su partida para África se producirá «en cualquier momento» y piensa incluso en tener allí su última morada. Santiagués es hoy el afecto de Suso, pero mañana será magrebí. Es «ciudadanos del mundo». Por cierto, en Tánger ha hecho un amigo entrañable, el arzobispo Santiago Agrelo: «Está ayudando a mucha gente. Es un santo».

compostelanos en su rincón jesús pais Bernaldo