El silencio oficial sobre la crisis que todo este proceso ha desatado en la Policía Local de Vilagarcía se mantuvo ayer intacto con una sola excepción: la de quien se encuentra, desde el inicio de la controversia, en primera fila del conflicto, el concejal de Seguridade Cidadá. Cholo Dorgambide anunció ayer que reunirá a la plantilla del cuerpo para darle explicaciones.
El único representante de Ivil, sostén de la mayoría absoluta que aporta al Partido Popular, ha decidido reunir a los agentes para poder transmitirles, en persona, su versión sobre lo acontencido con las críticas hacia su trabajo. Pero, sobre todo, para reaccionar ante lo que las cuatro centrales sindicales presentes en la junta de personal, UGT, CIG, CC. OO. y CSIF, han denunciado: los oídos sordos a sus reiteradas peticiones sobre la necesidad de un reglamento interno de funcionamiento y la mejora del servicio que se presta a los ciudadanos.
Ravella sí quiere negociar ahora
«A reunión servirá como punto de partida para que o goberno local e a plantilla comecen a sentar as bases para actualizar e mellorar o funcionamento dun xeito consensuado», apuntan fuentes municipales un día después de que los agentes denunciasen que ni Dorgambide, en el año que lleva al frente del departamento, ni el alcalde popular, Tomás Fole, en el año y medio transcurrido del actual mandato, se han dignado a recibirlos ni a responder a sus propuestas. «Dorgambide quere deixar claro que nunca puxo en dúbida a profesionalidade da policía e escoitará as peticións dos axentes e as suxestións que realicen para unha reorganización consensuada», anuncia ahora Ravella.
La convocatoria no sirvió para evitar que ayer se multiplicasen en la calle carteles que piden la dimisión del «sheriff Dorgambide» junto a una foto del pescadero de La que se avecina.