Cuatro jubilados salvan el arte

Rodri García A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

PACO RODRÍGUEZ

Vecinos de la Casa Arambillet pagan 100.000 euros por la rehabilitación

01 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Trátase dun edificio singular que o noso Concello usa como imaxe para promocionar a ruta modernista da Coruña. Por iso pensamos que deberían axudar a mantelo ou, polo menos, evitar que nos supoña máis gastos que se fose un edificio corrente». En el andamio que cubre la casa número 13 de la plaza de Lugo, Enrique Santamarina, Roque, explica el esfuerzo que les supone rehabilitarla a los cuatro jubilados del inmueble. El coste de la restauración es de 100.000 euros. Intentaron, sin éxito, poner publicidad en la lona de la obra y también recabar ayudas y pidieron ayudas, pero «non tivemos respostas nin positivas nin negativas. Ese silencio tamén supón un gasto, xa que, ao non ter resposta, tivemos que pagarlle a un notario para que levantase acta de como estaba o edificio antes de empezar a obra».

Ante la máscara que corona la llamada Casa Arambillet, Eduardo Álvarez, responsable de la empresa Contuir Obras, que lleva a cabo las obras, explica que dicha figura está hecha de cemento y para protegerla «la recubrimos de plomo». Lamenta que el mal tiempo les impida acabar antes esta rehabilitación, «ahora estamos pendientes de unos días sin lluvia para dar la última mano de pintura a la fachada». La tarea ha incluido la reparación del tejado. En los distintos tramos de la fachada, va destacando detalles como la diferente forma de las ventanas de cada piso. Álvarez explica que una de las águilas de la misma había caído y fue precisamente Roque el que se encargó de hacerla: «Primeiro houbo que facer o molde en barro...», va detallando este vecino.

El edificio, según recoge la Guía de Arquitectura de la ciudad, «recuerda una gran tarta nupcial, con multitud de detalles primorosamente labrados en el revoco blanco: desde las cariátides que sirven de ménsula al orden vegetal de la primera planta, a la gran guirnalda superior con rosas, borlas y águilas en sus extremos». Y concluye que «una máscara -mayor que las anteriores- corona el edificio situándose sobre la ventana termal del ático».