María Teresa Miras Portugal: «La Universidad no puede ser una institución mastodóntica»

La científica gallega María Teresa Miras Portugal, que preside el grupo que propone la reforma universitaria, advierte de que los recortes se van a pagar caros


Madrid / La Voz

María Teresas Miras Portugal (O Carballiño, 1948), catedrática de Biología Molecular de la Complutense, acaba de ser investida doctora honoris causa por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, y preside la comisión de expertos que hará una propuesta de reforma de la Universidad española.

-Le llueven los reconocimientos, pero usted es muy crítica con el sistema universitario español.

-Vivo el sistema universitario desde dentro. Y ahí se ven los verdaderos problemas. En las ciencias de vida y la salud es donde notas más la carencia de medios. Para mantenernos en el nivel de Europa necesitamos esfuerzos suplementarios. Los planes Bolonia, en lugar de para acercarnos a Europa, han servido para alejarnos. Títulos que estaban reconocidos ahora tienen problemas. No se pueden decidir cosas sin que los que sufrimos el sistema podamos opinar. Pero yo no he puesto nunca excusas por el hecho de que no haya medios. Quejarse por todo es la excusa perfecta.

-Preside usted el comité de expertos designado por el Gobierno para la reforma de la Universidad española ¿Qué propuestas harán en el informe que van a remitir al Ejecutivo?

-La Universidad debe estar dirigida por los que se consideren mejores. Tiene que tener medios para una docencia de calidad y unos alumnos responsables. Tiene que funcionar de manera más ágil, no ser una institución mastodóntica donde la inercia sea muy superior al esfuerzo para moverla. No podemos prescindir de que vengan jóvenes con talento. Tiene que haber una renovación constante de los elementos vitales de los sistemas. Y debe hacerse de una manera programada. Las orgías maravillosas que ha habido estos años de derroche, de robo... todos los años de escándalos que estamos viviendo últimamente, eso no puede ser. Ni en el Gobierno ni en ningún sitio. Y en la Universidad, todavía menos, porque es la que está encargada de formar a los que luego dirigirán a la sociedad.

-¿Están justificados los recortes en educación?

-A España no le sobran los recursos, pero estos últimos recortes han sido sangrantes y han pillado a los investigadores a contrapié, en una situación de miseria. Antes siempre estaban las fundaciones de las cajas de ahorros, que ayudaban. Infinitamente menos de lo que se llevaban sus directivos. Era una miseria, pero era algo. Y ahora eso tampoco está. Y da lo mismo que se trabaje que no se trabaje. Da lo mismo que sea alguien que pase que el que jamás ha pasado de nada.

-¿La ciencia española va a pagar caro los recortes?

-Estoy absolutamente segura. España estaba muy bien en investigación básica. Las publicaciones estaban empezando a subir de nivel. Estábamos llegando a una nueva edad floreciente de la ciencia. Y, de repente, estamos empezando a lamernos las heridas. Si se prolonga, aunque sea un año más, muchos de los grandes grupos quedarán reducidos a cenizas.

-Es usted la única mujer que ha presidido una academia en España, la de Farmacia. ¿Les queda mucho camino a las mujeres en la ciencia española?

-Queda un camino muy amplio. No quisiera ser una anécdota y que durante mucho tiempo siga siendo la única. En el horizonte hay gente joven. No creo que se tarde mucho en que otra mujer presida una academia.

-¿De qué parte de su currículo se siente más orgullosa?

-He trabajado siempre en neurociencias y llevo cuarenta años de investigación. La parte que más me gusta es cuando empecé a arriesgar pensando que había que hacer cosas más rompedoras, menos conformistas. Arriesgué en los planteamientos, en la forma de acercarme a los problemas. Que fueran reales, pero con un conocimiento básico profundo del tema. Si quieres acercarte a las enfermedades neurodegenerativas desde arriba hacia abajo nunca harás nada.

-¿Cuáles han sido sus principales descubrimientos?

-Hemos descubierto nuevos neurotransmisores, nuevas formas de comunicación entre las células del sistema nervioso. De pronto nos dimos cuenta de que estábamos en el eje central del envejecimiento cerebral, de las funciones cerebrales y de las enfermedades neurodegenerativas. Tenemos ya modelos de ratones a los que disminuimos las placas de la enfermedad de alzhéimer. Y eso es un hito. También regeneración de nervios, alargamiento de los nervios. Desde la ciencia más básica hemos ido viendo posibilidades de los neurotransmisores y receptores que hemos descubierto.

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
0 votos

María Teresa Miras Portugal: «La Universidad no puede ser una institución mastodóntica»