En la Wikipedia pone que nació en 1974. Ella, ni confirma ni desmiente «Entré en esa fase en la que no tengo edad», asegura. Sigue soltera. En su día, mantuvo una larga relación con un policía local de A Coruña. «Fueron 13 años, como un matrimonio en toda regla». Ahora no es contundente en la respuesta cuando le pregunto si tiene novio. «Pon... -duda unos instantes-, estado sentimental: pronóstico reservado», indica sonriente.
No para de hablar, ni de reír, ni de mover las manos. Quedamos en la cafetería El Pescadito, de la plaza de María Pita. La tarde es desapacible, pero con Isabel Blanco, la actriz que descubrimos en la serie Mareas vivas, parece que siempre es primavera. «Me gustan los hombres inteligentes y buenos, pero hay pocos. No te puedes fiar de la fachada. Necesitas un tiempo para saber si una persona es maravillosa, y eso no se ve en una discoteca. En un futuro me veo casada y con hijos, pero eso es cosa de dos. Ahora cuido a mis sobrinos», relata.
Vida sana
Se atreve a dar consejos alimenticios. «En vez de tomar filete con patatas sustitúyelas por ensalada. No tomes fruta de postre, que fermenta en el estómago. En nutrición y belleza algunas tenemos un máster», comenta. El de la mesa de al lado ya no sabe si estoy entrevistando a una actriz o a una dietista. «Reconozco que Michel Montignac me lavó el cerebro, y no es Dukan. No me verás comer un chorizo, o una morcilla de Burgos». Se cuida. Apenas sale por la noche. Corre por el paseo marítimo o camina por la playa en cuanto tiene ocasión. «Llevo una vida normal y no cometo ningún tipo de exceso», afirma. Dice que le gustan las modas, aunque si algo no le sienta bien, no se lo pone aunque sea tendencia y asegura que «necesito el tacón para sentirme femenina». Va al menos dos veces por semana a la peluquería y se cuida las manos y la piel siguiendo los sabios consejos de su amiga Loida.
Con los suyos
Hija de padres emigrantes, con 16 años la familia regresó de Suiza. Su padre, con problemas renales, estuvo a tratamiento con hemodiálisis 26 años. Vive su madre, a la que está muy unida, y tiene un hermano de 32 años que dirige una empresa de servicios en A Coruña. «Lo que uno ha vivido hasta la adolescencia o hasta la juventud te marca para toda la vida. Lo que hayas visto conforma tu carácter», reflexiona. Se pone seria. «Necesito estar cerca de la familia. Si mi profesión implica no ver a los míos, entonces no. La vida son elecciones y yo decidí no volar o volar con los míos», asegura mientras da un sorbo a la manzanilla.
Cine y teatro
Espera actuar pronto en el Teatro Colón con la obra Rosa de dos aromas, que protagoniza junto a Sabela Hermida y que le ha servido para despertar su pasión por las tablas. «Disfruto mucho en escena», apunta. El día 31 estrena la película Personal Movie, dirigida por Héctor Carré, y el 25 del mes que viene empezará a rodar en A Coruña Todos los santos, de Ángel de la Cruz. «No me quejo, voy viviendo. Creo que un diez por ciento son los hechos, las cosas de la vida, y un noventa por ciento cómo te lo tomas. Yo tengo que sonreír sí o sí», sentencia. Y se marchó sonriendo.