Concienciar desde el escaparate

FIRMAS

Gustavo Rivas

Manuel Fernández ha convertido su zapatería en toda una tribuna política. La corrupción, la lucha contra el cáncer o la defensa de lo nacional son algunos de sus temas estrella

26 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Manuel Fernández lo tiene claro. «Antes de nada soy ciudadano». Y, desde luego, nada pasivo. Este comerciante coruñés piensa y reflexiona sobre lo que le rodea, como tantos otros. Pero, en lugar de comentar sus puntos de vista en una tertulia de bar o trasladarlos a un blog, los lanza a los viandantes desde el escaparate de su negocio.

«Son reflexiones sobre el momento en el que vivimos, que parece mentira que tengamos que estar soportando estas cosas», explica. Se refiere a los pequeños carteles que escribe. Muestra uno con una imagen de Artur Mas y María Dolores de Cospedal. La colocó entre las decenas de zapatos que vende. «Ahora está de moda el dinero en B y en negro. ¿Pero qué es esto?», pregunta indignado.

En dicha fotografía el comerciante pintó una flecha y la leyenda «productos españoles» bajo la cara de la secretaria general del PP. Se trata de otro de sus caballos de batalla. «En esta tienda el calzado es supercómodo y español», reza otro cartel. «Podemos presumir del producto nuestro -asegura Fernández-. Con todo, China está machacando esta industria. Y eso que su calidad ni siquiera se aproxima a la nuestra».

Los viandantes se detienen frente a su tienda. Sita en la calle Panaderas, a cinco minutos del consistorio coruñés, es todo un ejemplo de comercio tradicional. Miran sus mensajes. Unos animan a descubrir Galicia. Otros a luchar contra el cáncer. También los hay que instan a apoyar a aquellas marcas que, pese a subir el precio, mantienen la calidad del calzado. «Le hacen pensar a la gente», asegura con un rotulador Edding 300 en la mano.

El trauma de la emigración

Hace 34 años que Manuel Fernández tomó las riendas del negocio que aún regenta a sus 64 años. Llegaba de Uruguay, una experiencia que lo ha marcado de por vida. «Tú no puedes saber lo doloroso que es para un padre que se le vaya un hijo fuera», indica. «Eso es algo terrible. Luego, la persona se va a sentir siempre un extranjero. No eres ni de un país ni de otro», añade mientras señala una fotografía de Alberto Martí. A su lado, un texto: «Jamás, de ninguna manera permitamos tanto dolor a los que parten y a los que quedan».

Justo arriba se puede leer: «Echamos en falta alguien que dé un puñetazo en la mesa y diga ??Se acabó la corrupción??». Para él ahí empezará la recuperación. «Esto está muy mal. Yo no he bajado el número de ventas, pero sí que veo que la gente tira a lo barato. Es que el dinero no da, tan sencillo como eso», concluye.