El colectivo Pequeñas Ilusiones habilita un local para recoger plástico
25 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Ayudar a los niños enfermos cuyos tratamientos y operaciones no son costeados por la Seguridad Social fue el motivo que impulsó a un grupo de padres y amigos a crear hace varios meses el colectivo Pequeñas Ilusiones. Óscar Varela es su presidente y sabe muy bien qué significa tener un hijo enfermo y no contar con ayuda de ninguna Administración para poder sacarlo adelante. «Adrián tiene una lesión cerebral que le impide desarrollarse de manera normal, y aunque tiene 5 años es como si tuviera solo 1. Ahora está siguiendo un tratamiento que nos cuesta unos 2.000 euros al mes, y gracias al cual está consiguiendo hacer muchas cosas que antes no hacía», explica esperanzado.
Pero Adrián no es el único caso que hay en la comarca, sino que la pequeña Lola también está en una situación similar, y hay una mujer enferma de cáncer en Toledo que tiene dos hijos a su cargo «que también está atravesando por una estado muy difícil» y a la que se han propuesto ayudar. Por eso, además de distintas iniciativas, como la venta de rifas, o la organización de mercadillos y actos solidarios, Pequeñas Ilusiones acaba de poner en marcha un banco de recogida de tapones de plástico, para que todo el mundo que quiera colaborar con ellos tenga un lugar en el que pueda depositar sus bolsas. El local está ubicado en el número 86 de la calle Barcelona, donde ya se han reunido más de dos toneladas de tapas. «Nos hemos puesto en contacto con una empresa que nos compra todo el material recogido y nos paga 250 euros por tonelada. De ese dinero, los 50 euros ya están destinados a gastos de transporte, así que nos quedan 200 para nosotros», explica Varela, que también recuerda que aquellas personas que no puedan acercarse al local a llevar sus bolsas pueden llamar por teléfono -al número 669?321?754- «y pasaremos a recogerlas».
Ayuda municipal
Aunque pagan un precio bastante ajustado por el alquiler de este banco de tapones, desde el colectivo Pequeñas Ilusiones han pedido colaboración al Ayuntamiento coruñés para que les pueda ayudar económicamente o incluso ceder un local de forma gratuita para que «todo el dinero que consigamos reunir sea para ayudar a los más pequeños y no para pagar alquileres o facturas».
Óscar Varela también quiere destacar que la respuesta ciudadana a todas sus peticiones ha sido siempre «extraordinaria, sobre todo la de los vecinos de los Mallos, que conocen mi caso y se han volcado con nosotros». Pero también desde otros puntos de la ciudad, e incluso de Galicia, ya que la pequeña Paula de Boiro (que nació sin sacro) donó parte del dinero recaudado con su recogida de tapones para colaborar en la recuperación de Adrián.