Un edificio de Covas lleva cinco días sin luz y con los bajos inundados

Mar García Balseiro
MAR G. BALSEIRO VIVEIRO / LA VOZ

FIRMAS

PEPA LOSADA

23 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La comunidad de vecinos del edificio Cala de Seiramar número 27 de Covas está viviendo una situación «surrealista», sin luz desde el pasado jueves por el impago de un recibo de 147,83 euros, que ese mismo día fue abonado con tarjeta para que el reenganche del suministro se hiciera de forma inmediata.

El problema es que, a pesar de haber hecho el pago a la empresa Gas Natural, que mantiene que dio a Begasa la orden de reenganche, esta no ha recibido la comunicación. La situación es grave porque, además de los problemas que supone para la movilidad de las al menos cuatro familias que residen en el edificio, que no pueden usar el ascensor, los dos bajos del inmueble están anegados de agua porque no pueden funcionar las bombas de achique.

«Es una situación de indefensión total», señaló el portavoz de iVi, Guillermo Leal. «Se han hecho desde el jueves noventa o cien llamadas y unos se echan la culpa a otros, pero el problema sigue sin resolverse», señaló el edil. Desde el viernes Gas Natural les explica que tienen hasta las 20 horas de cada jornada para que Begasa reactive el suministro al edificio, sin embargo esta insistió ayer que no ha recibido la orden.

«Hay un plazo legal máximo de 48 horas que no llega a agotarse, se hace con rapidez, y cuando no se hace es porque no se ha recibido, y la comercializadora, sea la que sea, tiene múltiples formas de pedir a Begasa ese reenganche, pero necesitamos ese documento», señalaron desde la suministradora a La Voz. Mientras, en Gas natural reiteraron a los afectados que incluso «se había pedido el reenganche urgente» del suministro.

Guillermo Leal aludió a la «indefensión en la que nos encontramos los ciudadanos. «Puedes presentar reclamación, incluso recurrir al Juzgado, pero el problema sigue siendo el mismo, estás sin luz, y nadie le da una solución a la situación al problema, ni la Consellería de Industria hace caso». El político viveirense ironizó con el efecto de «una privatización que se hizo supuestamente para dar mejor servicio, pero nos subieron los precios y el servicio es peor». Leal añadió que el «agravante es que no hay una oficina en la que reclamar, y por teléfono, si es el bueno, nadie te resuelve nada».