Las placeras exigen que se dinamice el mercado para contener su declive

Nieves D. Amil
Nieves D. Amil PONTEVEDRA / LA VOZ

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El Concello prevé potenciarlo con actividades culturales y gastronómicas

22 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El mercado de Pontevedra necesita un empujón. Las placeras que trabajan en él lo tienen claro. Su esfuerzo diario no lo ha convertido todavía en el centro neurálgico de la vida de la ciudad. Y ese es el objetivo. Exigen que se abra ya la subasta, «que lleva 15 años cerrada», según explican fuentes del mercado. «Me consta que hay gente interesada en venir a la plaza, además de las demandas de servicios que los clientes echan en falta, como un cajero automático. Nosotros necesitamos mejoras», explican esas mismas fuentes.

En la actualidad, la planta baja está prácticamente completa y en la primera conviven tres carnicerías, dos tiendas, dos bares, tres fruterías y un puesto de productos ecológicos, cuyo interés está en que se abra el proceso y poder instalarse en la planta baja. Así se lo han solicitado por escrito al Concello.

La concejalía de Promoción Económica y Turismo trabaja desde hace un año y medio en buscar la mejor salida para dinamizar la zona y satisfacer las demandas de los profesionales del mercado. «Hay una parte de las placeras que están a favor de que bajen, pero otras dicen que si se conceden más licencias tienen preferencia para poder ampliar sus negocios», indica la concejala Carlota Román, quien asegura que la falta de acuerdo entre estas profesionales lastra los cambios.

La asesoría jurídica trabaja estos días en ver cuál es el procedimiento legal en la apertura de la subasta. Si son las profesionales con licencia en la planta baja los que tienen preferencia o entran todas las placeras en igualdad de condiciones.

Pasos hacia delante

Con o sin consenso entre las placeras, el Concello de Pontevedra está dispuesto a sacar adelante sus planes para el mercado, aunque tengan que cohabitar con los puestos actuales en la primera planta. «Tengo proyectos para revitalizar la plaza, hay iniciativas que presentaré muy pronto», señala.

No ha precisado cuáles son las bazas que maneja para poner en valor una de las zonas comerciales más poco activas de la zona vieja. Solo puntualizó que pivotarán sobre la gastronomía y la cultura, pero sin perder la identidad como mercado, como ocurre en otras ciudades de España, en las que la dinamización les ha llevado a convertirlos en espacios exclusivamente gastronómicos.

Transformar el entorno en un punto de interés turístico es uno de los objetivos de la concejalía de Carlota Román. Pero para eso hay que rentabilizar el mercado, que al cierre del 2011 dejó en la concejalía de Promoción Económica pérdidas de 200.000 euros -últimos datos que se manejan-. Una auditoría energética estudia como reducir costes en los servicios corrientes. Y es que en el 2001 se gastaron 380.000 euros en la plaza y se ingresaron solo 185.000 euros. Antes de dar más pasos en este sentido o de abrir la subasta «tenemos que poner en orden lo de dentro».

Un centenar de puestos se mantienen en activo, pero aunque desde el Concello no han sabido precisar cuántos hay desocupados, aseguran que son «muchos». La intención del Gobierno municipal es que se ocupe la planta baja y en la primera se puedan desarrollar las actividades dinamizadoras.

158.000

Ingresos municipales

El Concello ingresó en el ejercicio del 2011 menos de la mitad de lo que invirtió en la plaza.

10

Puestos de la primera planta

Carnicería, fruterías, floristerías y un puesto ecológico y dos tiendas comparten planta.

200.000

Pérdidas en 2011

El Concello reconoce pérdidas en el ejercicio del 2011. La plaza les cuesta 385.000 euros.

100

Puestos

Calculan que se alcanzan el centenar de puestos, la mayoría son de venta de pescados.