En el pleno hubo unanimidad, pero también una pizca de sorna, por la parte de la moción del Bloque que proponía promocionar la candidatura de Montefurado como aspirante a patrimonio de la humanidad ante la Unesco. Julio Álvarez dejó entrever que no tiene mucha fe en que la Unesco acepte el túnel de Montefurado en el exclusivo club de los monumentos, enclaves naturales y tradiciones considerados patrimonio de la humanidad. «¿Patrimonio de la humanidad? Claro que sí, y del universo, si hace falta», dijo en un momento del debate.
También el portavoz del PSOE, José Luis del Pont, admitió que la parecía exagerado tratar de conseguir un reconocimiento de ese calibre. Pero a los promotores de la iniciativa no se lo parece. Xavier Castro, el portavoz del BNG, explica que la Unesco solo exige a las nuevas candidaturas que cumplan al menos una de seis condiciones previas, entre las que están que se trate de la representación de «una obra maestra del genio creativo humano» o representar un «ejemplo sobresaliente de un tipo de edificio o de conjunto arquitectónico o tecnológico, o de paisaje que ilustre una etapa significativa o etapas significativas de la historia de la humanidad». A Castro le parece que Montefurado cumple no una sino tres o cuatro de esas exigencias de partida.
Los nacionalistas, explicó Castro después del pleno, votaron a favor de la enmienda del PP por cortesía y en vista de que los populares habían anunciado que apoyaban su moción. Pero le parece que incluir cinco candidatas le quita seriedad a la propuesta. No a la de los BIC, pero sí a la de patrimonio de la humanidad.