07 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
Rescato dos reflexiones en un partido dominado por el Obradoiro. La primera apunta a que el equipo de Moncho Fernández está muy bien trabajado. El Valladolid cambió en los bloqueos, planteó diferentes tipos de defensa y los jugadores locales supieron leer en todo momento la manera de contrarrestar.
La otra reflexión es para William Buford. Me encantó. Sin hacer unos grandes números, estuvo metido en el partido, dio un paso adelante y jugó con mucha seriedad. Esa es una de las cosas que tiene este equipo. Todos aportan, unos días aparecen unos, otros otros. Y siempre hay oportunidades.