Támara ratifica su decisión de abandonar el Liceo, al que ofrece su colaboración

La Voz

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Támara Echegoyen volvía ayer a Vilagarcía como quien vuelve a una segunda casa. En la capital arousana mantiene desde niña a los hermanos Paz como una parte más de su familia. Y en la localidad tenía también la sede del que fue su club durante los dos últimos años, el Liceo Casino.

A mediados del pasado mes de octubre Támara desvelaba públicamente su decisión de abandonar la disciplina de la entidad vilagarciana ante la indiferencia y la falta de respaldo que había recibido desde la directiva liceísta. Un club en el que evolucionó en su primera etapa en el mundo de la vela de competición, y al que había regresado de la mano de los Paz para integrar la flotilla olímpica impulsada bajo el paraguas de Mexillón de Galicia.

El actual presidente del Liceo, Antonio Castro, había anunciado su intención de tratar de convencer a Echegoyen de que cambiase de opinión, y diese vuelta atrás a su regreso al Náutico de Vigo. Pero Támara lo descarta definitivamente. «A decisión está tomada». Eso sí, ofrece al Liceo «unha man para o que precise para promocionar a vela». Y da una idea: charlas en colegios.