Asteleiros Triñanes es finalista en la séptima edición de los premios nacionales de artesanía por su apuesta por la tradición y la innovación
22 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Desde hace años, Astilleros Triñanes realiza un intenso trabajo para conseguir la puesta en valor de la carpintería de ribera. Su propietario, Gerardo Triñanes, fue el impulsor de una entidad que aglutina a los profesionales de la construcción naval en madera y de la que es presidente, Agalcari. Con tesón, los miembros de Agalcari dieron un importante paso al conseguir la marca de calidad para la carpintería de ribera. Todo este esfuerzo por compaginar tradición y modernidad se ha visto reconocido al lograr Asteleiros Triñanes ser finalista de la séptima edición de los premios nacionales de artesanía.
Estos galardones, según se indicó desde la Xunta, tienen por objeto proporcionar reconocimiento institucional al más alto nivel a aquellas iniciativas y profesionales artesanos considerados como «excelentes e exemplares no campo da artesanía contemporánea».
Caso único en Europa
El profesional Gerardo Triñanes señalaba ayer que ser finalista refrenda el trabajo de todos los carpinteros de ribera, al tiempo que afirmó que Galicia es el único sitio de Europa que tiene que luchar para poner en valor la construcción naval en madera.
En cuanto al proceso para presentarse a la convocatoria estatal, Triñanes relató que la idea partió de la colaboración que mantiene con la Fundación Centro Galego da Artesanía e do Deseño y por su implicación en el Proxecto Dorna: «Presentámonos como asociación e tamén o noso astaleiro».
La apuesta de la empresa boirense por combinar tradición e innovación ha tenido un peso decisivo en el tribunal a la hora de adoptar una decisión. El trabajo del astillero está encaminado a conservar el oficio y adaptarlo al contexto de una economía sostenible, acercando los valores de la construcción naval en madera a la lucha contra el cambio climático y a la creación de empleo.
Uno de los mayores retos de Gerardo Triñanes y del colectivo que forma parte de Agalcari es que «os armadores galegos volvan confiar na madeira, que coas novas técnicas é moi resistente».
Uno de los trabajos del astillero desde hace tiempo está encaminado a la fabricación de embarcaciones con lámina de madera destinadas a usos recreativos. El profesional boirense indica que en países europeos como Francia, Alemania u Holanda, este tipo de embarcaciones tienen una gran aceptación porque, además de sus prestaciones, tienen el valor añadido de que son totalmente respetuosas con el medio ambiente.
Precisamente, el astillero tiene prácticamente lista una embarcación tradicional, un racú, que se destinará a uso recreativo y que está hecha con los más avanzados sistemas. La intención de la firma es que pueda presentarse oficialmente a principios del próximo año.
Otra actuación que tiene en marcha el taller es la realización de un barco de batea de carácter artesanal.
«É un recoñecemento a todos os carpinteiros galegos e a todo o que levamos traballando durante estes anos»
Gerardo Triñanes