Los populares, preocupados por la cantidad de pisos fuera de ordenación
22 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La fase final del futuro plan general de ordenación urbana de Monforte está ya en marcha. El pleno del Ayuntamiento votó ayer la aprobación inicial del documento, lo que pone en marcha el proceso que permitirá exponerlo al público durante dos meses para que los vecinos lo revisen y planteen alegaciones. El alcalde esperaba una votación unánime, pero no la tuvo. Nadie votó en contra y todos admitieron que el gobierno local ha incorpado a los planos la mayoría de las sugerencias de la oposición, pero se abstuvieron los seis concejales del PP y una del PSOE.
De nada sirvieron los llamamientos de Severino Rodríguez y del portavoz socialista, José Tomé, para que los populares votasen sí. Su voto afirmativo no era estrictamente necesario, pero al abstenerse convirtieron a Tomé en un apoyo imprescindible. En el caso de que los socialistas hubiesen decidido abstenerse también, el pleno no habría valido para nada, porque la aprobación inicial de un plan de urbanismo necesita la mayoría absoluta de la corporación, y el BNG en solitario no la tiene. Es decir, que la abstención del PP no tiene consecuencias prácticas, pero sí políticas porque este partido evita aparecer como apoyo de un proyecto que cuando los planos salgan a exposición pública puede levantar ampollas entre los vecinos que consideren que sus propiedades salen mal paradas.
En su intervención de ayer en el pleno, Julia Rodríguez, admitió que en la negociación previa el gobierno local y el equipo redactor habían incluido buena parte de sus sugerencias y elogió la filosofía general de la propuesta. «Este plan -dijo- deseña unha cidade urbanisticamente mellor e supón un elemento normativo tamén mellor que as normas subsidiarias vixentes dende 1985».
Tres objecciones
Sin embargo, le puso tres peros concretos: la ubicación del futuro puente de Acea Nova, la cantidad de viviendas excluidas del suelo urbana en zonas muy edificadas y, sobre todo, el gran número de viviendas que se quedan fuera de ordenación por el recorte de alturas máximas en el casco urbano. La portavoz del PP no dijo cuántas viviendas están en esta situación, pero recalcó que el problema supondrá una pérdida patrimonial importante, no solo para los dueños de los pisos altos directamente afectados, sino también para los de todo el edificio en conjunto.
En cualquier caso, Julia Rodríguez agradeció el trabajo del equipo redactor. También añadió que no es exactamente el plan que harían si dependiese solo de ellos, pero es que eso lo dijeron también todos los demás. También José Tomé, que apeló a la responsabilidad para justificar su voto a favor. «Trátase dun si provisional, para que non se pare a tramitación», precisó. Los socialistas presentaron en estos meses de negociación un total de veinticuatro propuestas. «Dezaséis foron aceptadas, seis quedaron pendentes para o plan especial do casco vello e dúas non foron recollidas», desveló Tomé en el pleno de ayer.
Incluso María Xosé Vega (BNG) y el propio alcalde dijeron no estar de acuerdo al 100% con todo lo que aparece en el plan, tras la negociación previa y la incorporación de sugerencias de los otros grupos. «Monforte -dijo Vega- precisa un plan que nos debuxe o futuro e se manteña á marxe de liortas políticas, así que é un acerto ter traballado xuntos os tres grupos e confío en que os tres cheguemos unidos ao final, a pesar da abstención de hoxe do Partido Popular».