Admitía ayer el responsable del Paco Paz y del servicio de Deportes de la Diputación que «la principal novedad de Pazolandia este año es que siga celebrándose en estos momentos de crisis». Y es que el presidente de la institución provincial, José Manuel Baltar, considera prioritaria esta actividad, cuya vigésima edición fue presentada ayer.
Ello no impide que el tradicional parque de atracciones navideño del Pazo dos Deportes también haya sufrido también los recortes. El precio de la entrada (cuatro euros) no variará a pesar de contar con un presupuesto de 80.000 euros, un 20 % menos que el año pasado. Pese a todo, las instalaciones contarán con el mismo nivel de atracciones y actividades que en otras ocasiones, aseguró Baltar, que explicó que será así gracias a las negociaciones desarrolladas con los feriantes, que accedieron a ajustar sus precios.
Pazolandia espera la visita de 20.000 personas entre los días 25 de diciembre y 4 de enero. Cerca de 5.000 serán niños llegados de los concellos del rural que han firmado convenios con la Diputación para facilitar su transporte hasta el Paco Paz. Pese a que el resto serán de la capital, el Concello de Ourense -que dejó hace cuatro años de aportar dinero para Pazolandia- no reforzará las líneas de autobuses que llevan al Pazo dos Deportes como sí hacía en otras ocasiones.
De todos modos, Baltar explicó que este año el alcalde sí le ha garantizado que habrá un dispositivo especial de la Policía Local, cuya ausencia provocó problemas las pasadas Navidades.