La Xunta avala la norma para dedicar edificios de la zona vieja a negocios

x.m.c. / r.m. la voz / santiago

FIRMAS

Obvió el estudio de impacto que dilataría el trámite para que una empresa pueda usar todo el inmueble

08 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La Consellería de Medio Ambiente no ha puesto ningún impedimento para mudar el decorado comercial del casco histórico. La modificación del Plan Especial (PE) del casco histórico emprendida por las autoridades locales para que edificios enteros puedan albergar iniciativas comerciales ha visto acelerada su tramitación ante el dictamen autonómico de no someterla a la evaluación ambiental.

Hasta ahora los inmuebles de más de 500 metros cuadrados de superficie construida carecen de la posibilidad de alojar un uso comercial exclusivo. El cambio de normativa eliminará ese obstáculo y dará opción a iniciativas de interés o de «categoría primeira», según reza la propuesta municipal. La tentación de poblar el casco histórico con tiendas de recuerdos se vería mitigada.

El Concello continuará ahora con la tramitación sin necesidad de aguardar por un largo expediente y podrá disponer del articulado del PE modificado a mediados del próximo año.

En el informe remitido a la Xunta, los técnicos arguyen la necesidad de un equilibrio negocio-ocio-residencia que «mitigue os contrastes de concorrencia entre a noite e o día e entre días laborables e festivos, favorecendo así unha ocupación de espazo público durante as 24 horas». En ese escenario, en donde los residentes son la prioridad principal, «os locais comerciais poden entenderse como unha prolongación da rúa».

De no haber esta convivencia de usos, y con la estrechez del marco normativo actual, existe el peligro cierto de la conversión del casco viejo en parques temáticos con la desaparición de la actividad tradicional y la instalación de «un sistema de hoteles despersonalizados, restaurantes de comida rápida de baja calidad e tendas estandarizadas de recordos vulgares que se repiten nunhas e outras».

El comercio minorista, la restauración, los servicios hoteleros y la oferta cultural y de ocio como actividades económicas privadas «son os negocios que maior vitalidade poden achegar á necesaria rexeneración urbana, económica e social dos centros urbanos», indica el informe municipal analizado por la Xunta. Y, ante todo, el centro histórico es «patrimonio dos residentes antes de calquera outra consideración» y el comercio debe ser «un aliado».

En ese contexto revitalizador caben diferentes formatos comerciales, y extender la actividad expendedora más allá de la primera planta es una opción necesaria.

La iniciativa es vista con gran recelo por parte de la oposición local, que ha abogado por un estudio sobre los usos, un debate previo y un consenso a fin de no poner en riesgo la protección del casco histórico. En ello habrá de pronunciarse Patrimonio.