Un grupo de padres critica las enseñanzas del cura y otro lo respalda
08 dic 2012 . Actualizado a las 13:46 h.polémica religiosa
El conflicto abierto entre un grupo de padres de Zas y el párroco, Severo Lobato, por la forma en la que se imparte catequesis a los niños de la localidad, ha creado un clima de división en el pueblo que se ha proyectado más allá del entorno religioso y tiene pocos visos de solución inmediata.
¿De qué se quejan los padres discrepantes?
De que el párroco y las religiosas que le ayudan están impartiendo una forma de catequesis extremista, centrada en los aspectos más oscuros del catolicismo como la santificación del dolor o la enfermedad. Critican el libro Ven y sígueme empleado en las lecciones, por sus contenidos supuestamente radicales que hablan de martirio y niños soldado. También denuncian una presunta segregación por sexos y los intentos de las monjas por presionar a los pequeños para que se acerquen al Movimiento del Ejército de Jesús (MEJ), que trata de hacer de los niños «soldados de Jesús» a espaldas de sus padres, amedrentándolos con referencias al demonio.
¿En qué otros aspectos están en desacuerdo?
Tampoco concuerdan con el cambio de horarios del domingo al sábado, propuesto por el párroco para estar presente en el catecismo, y el agrupamiento de los niños de todas las parroquias a su cargo, porque consideran que esto ha desmantelado los grupos de catequistas existentes que llevaban años funcionando. Además, tachan de excesivamente riguroso el reglamento que obliga a repetir curso por acumular tres faltas de asistencia, bien a las clases o la misa del domingo.
¿Cuáles son los mayores roces pedagógicos?
Los padres creen que hay contenidos como el aborto, que sí se les pueden enseñar a los pequeños pero no con vídeos de fetos muertos, como dicen que se ha hecho, igual que tampoco consideran adecuado difundir entre los estudiantes que la mayor parte de las violaciones no lo son realmente. Además denuncian prácticas peligrosas como cruzar la calle con los ojos cerrados.
¿Qué dice el párroco?
Según sus compañeros prefiere no opinar públicamente, porque se trata de una persona especialmente discreta y piadosa a la que este asunto le ha generado problemas incluso de salud. Sin embargo, señalan que se ha reunido hasta tres veces con los padres que reclaman y ha cedido en algunas de sus exigencias.
¿Qué argumentan los curas en su defensa?
Todos los del arciprestazgo de Soneira firmaron una carta para el arzobispo en el que le muestran su total apoyo como encargado de la dirección pastoral en Zas. Juan Carlos Alonso, cura de Oleiros y profesor de instituto, desmonta uno a uno los argumentos de los padres. El MEJ, según dice, es realmente el Movimiento Eucarístico Juvenil, ligado a los jesuitas y que nada tiene que ver con «preparar a los niños para ser marines». Los vídeos del aborto están aprobados por el Ministerio de Cultura y se los pone a sus alumnos en cada curso. El libro Ven y Sígueme, siempre según señala Alonso, está prologado por «un obispo de la Iglesia Católica como es el de Alcalá» y plenamente aceptado. Las vendas en los ojos son «una simple dinámica de grupo», que él hace en clase con sillas para que los escolares entiendan los obstáculos a los que se enfrentan los invidentes, «no se trata de cruzar autopistas». Y la segregación por sexos «solo se hizo dos semanas y se suspendió al ver que no era eficiente», concluye Alonso, quien define a Lobato como un cura «bueno, entregado y muy querido en su comunidad».
¿Cuántos padres protestan?
A la última reunión acudieron medio centenar. Ellos dicen que son la amplia mayoría y que otra parte no se suman a las protestas por miedo, pero también hay otro sector que apoya al párroco e incluso ha iniciado una campaña de recogida de firmas en su apoyo.
¿Qué les mueve?
Afirman que la voluntad de que sus hijos reciban la catequesis de «toda la vida», la misma que tuvieron ellos y sus abuelos, sin ningún otro tipo de intención respecto del cura, ni de la Iglesia Católica de la que todos se consideran miembros de pleno derecho, salvo que el Arzobispado diga lo contrario. Sin embargo, para algunos compañeros de Lobato, como el párroco de Vimianzo, Daniel Turnes, detrás de este movimiento hay rencillas políticas y envidias personales, por parte de aquellos a quien Lobato quitó el protagonismo que antaño tenían en las parroquias o con los que no colaboró en sus pretensiones electorales, por lo que ahora estarían utilizando al resto de padres para desbancar al cura, con una salida hacia adelante que no conduce a ningún sitio.
¿Cuál es la posición del Arzobispado?
Apoya al párroco y ya ha transmitido que los niños que participan en la catequesis paralela impartida por los propios padres no estarán facultados para recibir los sacramentos pertinentes. Sin embargo, a través de Manuel Blanco, un portavoz, envía un mensaje mucho más conciliador. Dice el religioso que este asunto «apena» en el seno de la Iglesia, que no dudan de las buenas intenciones de este grupo de padres, pero que la formación católica corresponde al párroco en sintonía con la institución por el bien de los parroquianos y «no a ningún otro organismo», por lo que instan a las partes al «diálogo y la cordura» para que los niños puedan acceder a una «verdadera preparación» de cara al ejercicio de los sacramentos.