Sigue en la lucha... educativa

Nieves D. Amil
Nieves D. Amil PONTEVEDRA / LA VOZ

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Ramón Vidal, secretario comarcal de UGT, vuelve al Avelino Montero por el reajuste de horas sindicales

07 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Después de once años dando lustre a la lucha sindical, Ramón Vidal, secretario comarcal de UGT, desempolvó ayer su bata de educador para reincorporarse a su puesto en el centro de menores Avelino Montero. No lo hace por voluntad propia, pese a la pasión que siente al trabajar con «los chavales». El reajuste de las horas sindicales tienen que devolverle crédito horario. Contaba con 127 horas mensuales, gracias a la cesión de tiempo de sus compañeros sindicalistas. Se han agotado. Asegura que un secretario comarcal debe tener dedicación exclusiva a ese cargo para no incomodar la actividad del centro laboral. «Cuando Domingo (el anterior secretario) me dijo hace ocho años que me propondría para secretario, también me aseguró que no me llevaría mucho trabajo, que era algo así como un cargo institucional, pero me echaron a una piscina llena de pirañas», reconoce antes de empezar su jornada.

A las 15.30 horas le sonó ayer la campana de entrada del Avelino Montero. En festivo y por la tarde. Su reincorporación tiene una víctima indirecta. «Había una educadora que cubría mi vacante y ahora se queda sin trabajo en una lista esperando a que la vuelvan a llamar», señala Vidal, que lamenta que a lo mejor en menos de un mes vuelva a ser necesario cubrir la plaza. Mientras, intentará compaginar las dos facetas como pueda. Durante algunas mañanas podrá mover los problemas laborales de las empresas en su despacho de la calle Pasantería y por la tarde, se enfundará la bata blanca para ayudar a reinsertar a los alumnos tutelados que le asignen en el Avelino Montero. No cree que su vuelta a la lucha sindical activa se demore más de un mes. «No me incomoda volver, me gusta mucho mi trabajo y cada semana venía a ver cómo estaban mis compañeros, no es que llegue hoy (por ayer) después de 11 años sin pisar esto», reconoce el secretario comarcal, que ayer pondría cara a sus tutelados. El centro de menores acoge en la actualidad a 25 niños con edades entre 16 y 23 años. «Se está incrementando el número de menores, muchos de ellos por violencia en el seno familiar, de hijos que pegan a sus padres», reconoce con la bata de educador impoluta. «Es un momento duro, pero el sindicato da gratificaciones indirectas, en el Avelino Montero son más directas, ves el resultado mejor», explica Vidal Trillo, que pese a su carácter afable es un educador estricto y comprometido. Hoy deja temporalmente ocho años como secretario comarcal y tres más como delegado sindical y presidente del comité de empresa. Vuelve a coincidir con un viejo conocido, José Antonio García Lores, ex concejal de Personal del PSOE y ex secretario comarcal de UGT. En este caso, fueron las elecciones municipales las que lo vistieron de bata blanca.

Vidal sabe que su vida sindical «es provisional» y que algún día volverá definitivamente a ser educador. Acostumbrado a remover todo para conseguir lo que le piden, ayer volvía con la pena de que su compañera tuviese que dejar la plaza y entrar en la inestabilidad laboral por una bolsa de horas que deja sin efecto su cargo en UGT -y el de otros compañeros de los sindicatos- de forma temporal.

ramón vidal secretario comarcal de ugt y educador del centro de menores