Vilagarcía y O Grove no saben si los SPAD los seguirán impartiendo
07 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Confirmado ya que el Baixo Ulla no podrá mantener el año que viene su programa de prevención de drogas, con 16 años a sus espaldas y por el que pasaron unos 15.000 alumnos, la incógnita se mantiene sobre la continuidad de los mismos en el resto de la comarca, teniendo en cuenta que al no renovarse las ayudas, noventa profesionales que se dedican a ello en Galicia podrían quedarse en la calle.
Los responsables del plan en el Baixo Ulla dejaron claro que el pasado 30 de noviembre se había acabado el plazo para renovar los convenios, y que como no se hizo, el plan se suspendía. No fueron tan tajantes ni en Vilagarcía ni en O Grove, pero es cierto que en ambos municipios no se atreven tampoco a garantizar su continuidad en el 2013. «Este año lo estuvimos manteniendo sin que llegara el dinero -confiesa la edila vilagarciana Elena Suárez- pero como no depende de nosotros, sino también de otros concellos, no estamos muy seguros de lo que ocurrirá. A Illa y Caldas ya se dieron de baja el año pasado porque no lo podían sostener, y ahora habrá que hablar con los demás».
Elena Suárez admite también que para el Concello de Vilagarcía supuso un alivio constatar que al menos estaban comprometidos los 100.000 euros que se destinan a los programas asistenciales -administración de metadona, atención médica y psicológica a los drogodependientes, etcétera-, pero la parte destinada a la prevención, que se lleva a cabo sobre todo en los centros escolares, está en el aire. «Al menos no es algo que dependa solo de Servizos Sociais, porque en la concejalía de Educación se hacen también cosas, y lo mismo en los colegios».
Vilagarcía ya se ha visto obligada a recortar los presupuestos que destina al SPAD, que en el 2012 ascendieron a 578.671 euros y para el 2013 reserva solo 478.889.
A la espera en O Grove
Parecida es la opinión de Ayda Filgueira, concejala de Servizos Sociais en O Grove. Admite, como su homóloga vilagarciana, que siguen sin saber nada del dinero que se destina a la prevención, aunque la subvención para la unidad asistencial sí que llegó. Pero la edila meca es optimista, y cree que esos retrasos pueden estar relacionados con el proceso electoral. «Coincidió con las elecciones, pero ahora que están asentados y que son los mismos, espero que se pongan a trabajar en ello. Este año fue así como fue».
Ayda Filgueira quiere ser prudente y no darlo todo por perdido, porque en caso de que se supriman las ayudas, cree que todavía se pueden barajar otras posibilidades para mantener en pie los programas.