«Para nosotros la clave está en seguir haciendo de Vitrasa una empresa rentable que dé el mejor servicio a los usuarios. No se está retrocediendo en derechos y la plantilla está creciendo (de 247 a 337 empleados en 15 años, el 81 % con contrato indefinido). Y no estamos hablando ni de plantear despidos ni de ejecutar rebajas salariales». Tras siete jornadas de huelga, las cuatro últimas consecutivas, el director general de Vitrasa dio anoche a conocer una carta a los usuarios en la que lamenta los perjuicios que se están causando.
«Por responsabilidad y atendiendo las peticiones del Ayuntamiento estamos poniendo todo de nuestra parte para que la huelga, que la empresa no comparte, finalice lo antes posible. Prueba de ello es que seguimos negociando pese a la existencia de actos vandálicos que se han producido en las últimas horas», afirma Juan Carlos Villarino a la vez que agradece la «comprensión» de los ciudadanos.