1 En la discoteca Punto 3 se celebra mañana una gran fiesta con motivo del 60.º aniversario del local. «Vendrá Javi Mota, del concurso de televisión La Voz, habrá champán, gogós y un montón de sorpresas. Empezamos a las tres de la madrugada», comenta Yago García, el actual propietario. No creo que haya muchos negocios discotequeros en España que puedan presumir de semejante longevidad. La historia la iniciaron el inolvidable Avelino Iglesias y su mujer, Emilia Sobrado, cuando abrieron La Granja en la calle de Pío XII, que después se llamaría Gran Casino de la Granja. Aunque el maestro de periodistas Vituco Leirachá recuerda cuando años años antes Cervera, un empresario que vino de Barcelona, compró el bajo y el entresuelo de la calle Real donde ahora está el Vecchio y a pie de calle montó una confitería y cafetería, La Granja, y en la parte de arriba una zona de baile que cerró años después. Fue el germen de La Granja. Avelino y Emilia tuvieron tres hijos, y una de ellas, Cristina, junto con su hijo Yago, son los que ahora están a los mandos de este clásico de la noche que desde hace casi 30 años se llama Punto 3. Al tratarse de un aniversario tan especial le pedimos a la fundadora, de 91 años, que se acercase por el local. «Qué bonito está todo», comentó Emilia agarrada a su nieto Yago.
Mesón con alojamiento
2 Me acuerdo cuando el pasado mes de febrero José Álvarez; su mujer, María Jesús Lema, y su hijo Pablo me contaron el proyecto: reformar su mesón, el Lois de la calle de la Estrella, y convertir todo el edificio de cinco plantas en un hostal. Me quedé con la boca abierta. Ayer, el sueño se hizo realidad con la inauguración oficial de este nuevo establecimiento hotelero en el centro de la ciudad que dispone de 11 habitaciones. «Estamos pendientes de que vengan los de Turismo para que nos den la categoría», comenta José. Les falta algún detalle, como las mamparas de baño o parte de la recepción, pero para el día 5 tienen fijada la apertura real con todo terminado. «Tenemos dos reservas para el día 8», confirman sonrientes. A la inauguración asistió, entre otras muchas personas, el alcalde, Carlos Negreira.
Mujeres esculturales
3 Enrique Tenreiro, descendiente de la coruñesa saga de arquitectos y artistas, inauguró ayer exposición en la Asociación de Artistas de Riego de Agua, un histórico local en el que suelen exponer autores de corte más clásico. «Creo que si eres un artista coruñés hay que exponer al menos una vez aquí. Como contraste al estilo de la sala decidí hacer algo distinto», comenta. Y lo que se le ocurrió a este locuaz escultor fue invitar a 13 mujeres, que situó en torno a una mesa para imitar, a su manera, el cuadro de La última cena de Leonardo. Después, las envolvió con plástico. «Es una performance. Se trata de hacer escultura efímera», explica. Lo nunca visto en la Asociación de Artistas, donde hubo una inusitada expectación.