Con el Ayuntamiento de Cabana abrió en el último pleno un nuevo frente a causa del plan eólico de Espuriñas
30 nov 2012 . Actualizado a las 14:52 h.El alcalde de Cabana, José Muíño, señaló ayer que el pleno de Coristanco no puede pedir la segregación de los montes de Cuns afectados por el plan eólico de Espuriñas porque todas las fincas se encuentran dentro del término municipal cabanés. El miércoles, el regidor coristanqués, Antonio Pensado, afirmó ante la corporación justo lo contrario e incluso explicó la situación con un plano.
Así, el pleno propició un nuevo pleito sobre los lindes municipales. Con Cabana ya serán tres los concellos con los que tendrá que batallar, ya que Carballo le reclama una parte de Erbecedo y en la contienda participa también el Ayuntamiento de Tordoia.
Muíño Domínguez explicó que el acuerdo plenario es imposible porque el catastro recoge claramente que la zona pertenece a Cabana. Sin embargo, el primer teniente de alcalde de Coristanco, Juan García Velo, sostiene que los dueños son vecinos de Cuns.
Xunta
La realidad es que el monte no es de unos ni de otros. Pertenece a la Xunta de Galicia, a la que llegó procedente del Gobierno central, debido a un consorcio firmado en 1970 entre el Concello cabanés y el Instituto Nacional de Conservación de la Naturaleza del Ministerio de Agricultura. Antonio Pensado señaló que el gobierno local cabanés se extralimitó en ese momento al apropiarse de fincas que no estaban en sus límites, pero José Muíño sostiene que los terrenos son de Cabana entonces y ahora.
Para que las fincas vuelvan a los propietarios iniciales, al margen del lugar en el que residan, los dos ayuntamientos han seguido procesos diferentes. El de Coristanco reclamó la segregación para después poder reclamar la propiedad, renunciar a ella y entregarla a los que eran sus dueños.
En Cabana, en cambio, informan sobre la vía administrativa que deben seguir los que tengan títulos de propiedad para que se revierta la situación. Ahora estos montes importan porque Fenosa decidió montar un parque eólico en la zona.
Para complicar aún más la situación, los vecinos de Cuns que acudieron a los que consideran sus terrenos a cortar supuestamente su madera fueron multados por el guarda forestal que depende de la Consellería de Medio Rural, lo que pone de manifiesto que la Xunta tiene algo que decir al respecto. Las sanciones han sido recurridas y van de entre los 100 y los 600 euros en el caso de los vecinos de Coristanco. También se han producido problemas semejantes entre personas de Cabana.