La embarcación embarrancó en Punta Piñeira esta semana
23 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El pesquero Nuevo Elmo no volverá a navegar. Su última singladura la hizo el pasado martes, cuando acabó encallado en un acantilado en punta Piñeira. Semihundido y encajado entre rocas, allí continuaba a última hora de la tarde de ayer. Abatido por las olas, el barco se ha ido deteriorando a medida que pasaban las horas. Ayer por la mañana, después de que buzos se sumergieses y comprobasen cómo está, se confirmó que no podrá ser reflotado.
No solo por los evidentes daños que ha sufrido desde el martes al anochecer, cuando encalló contra una roca, se le abrió una vía de agua y se fue a pique. Los dos hombres que iban a bordo salieron ilesos y lograron salvarse por sus propios medios. En la renuncia a intentar recuperar el Nuevo Elmo influye, sobre todo, su posición. Con el casco de madera quebrado, ayer estaba encajonado entre rocas, por lo que no se considera viable rodearlo con flotadores ni tampoco sacarlo remolcándolo con otra embarcación. También se ha descartado izarlo con una grúa desde tierra firme.
Personal de Marina Mercante ha estado desde el martes pendiente del naufragio y del barco, comprobando que no hay peligro de contaminar y que no entraña riesgo para la navegación. También la patrona mayor de Ribadeo, Celia Pacio, acudió varias veces al lugar del naufragio y ofreció su ayuda a los dueños del Nuevo Elmo, dos hermanos. Con casco de madera y once metros de eslora, el barco llevaba dieciséis años en activo.