Los boleros generan división de opiniones en HULA

Dolores Cela Castro
dolores cela LUGO / LA VOZ

FIRMAS

La dirección de enfermería concertó una actuación de Fábrica de Sons con la intención de humanizar el hospital

23 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Los boleros sonaron ayer al mediodía en el vestíbulo del HULA y provocaron una polémica entre usuarios y el propio personal del centro. Las discrepancias, que provocaron incluso llamadas telefónicas a este medio para protestar contra esta iniciativa, no las provocaron los acordes de un grupo de la escuela de música Fábrica de Sons, que se prestó, sin cobrar, a poner en marcha una iniciativa de la dirección de enfermería. La polémica surgió entre quienes consideraban que el vestíbulo del Lucus Augusti no era el lugar idóneo para un concierto, teniendo en cuenta que el sonido llegaba a la zona de hospitalización donde había pacientes que no estaban precisamente para músicas. En ello coincidían tanto algunos acompañantes como personal sanitario.

La iniciativa no disgustó, sin embargo, sino más bien todo lo contrario a algunas personas que acudían a consultas externas y que se vieron sorprendidos por Fábrica de Sons con algunas melodías que conocían y que eran capaces de tararear.

Humanizar el hospital

La polémica, que nada tenía que ver con los propios músicos, llegó hasta el extremo de plantear que el tipo de música -los boleros- no era la adecuada y que hubiera estado más acorde con el escenario un grupo de música clásica. Parece ser que la intención de los organizadores de esta iniciativa era, al menos hasta ayer, la de realizar otro concierto, precisamente de este tipo de música. A juzgar por la polémica, es posible que se replanteen la iniciativa.

A algunos no les gustó la iniciativa y así lo confesaron porque se preguntaban cómo hay para música en unos tiempos de fuertes ajustes sanitarios, en detrimento de la calidad asistencial listas de espera en aumento.

Los músicos ajustaron volumen

Durante cerca de una hora el grupo lucense, sin percatarse de lo que estaba pasando a su alrededor, se esmeró en hacer llegar a su auditorio el mensaje que pretendían transmitir desde la Dirección de Enfermería: la humanización del hospital. Ajenos a que las notas que salían de sus instrumentos pudieran estar molestando, en lugar de crear un ambiente más distendido, ajustaron el volumen de sus instrumentos a tan peculiar sala. En otro escenario menos particular se hubieran hecho oír mucho más.

El de ayer fue el primer concierto de un espacio, el vestíbulo del HULA, que fue diseñado por el arquitecto que lo proyectó, Luis Fernández Inglada, como zona no solo de paso, sino de esparcimiento, pensada para conciertos y exposiciones. Al menos esa referencia la hizo en varias de sus comparecencias públicas durante las múltiples visitas de autoridades a las obras del que era entonces el futuro hospital de Lugo.

Una sección de rock

El grupo, que está vinculado a la escuela de música Fábrica de Sons, que funciona en la rúa dos Paxariños, ya eligió el tipo de música que le pareció más adecuado al entorno hospitalario y efectuó una selección de boleros. Desde el principio descartaron la posibilidad de acudir a la cita en el HULA con el grupo de rock.

crónica quejas en el estreno de los conciertos en el vestíbulo