Pepe Mouriño encontró lo que Galicia no ofrece cerca del mítico lago Ness
18 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Hace ya cinco años que Pepe Mouriño se hartó de buscar empleo en Galicia sin conseguirlo después de trabajar como veterinario rural en la Costa da Morte. Los largos meses de sequía laboral encendieron una luz que alumbraba hacia el norte: «Vi la posibilidad de volver a trabajar en el Reino Unido como veterinario en un matadero con la misma empresa para la que había trabajado en el 2002». Algo debió de hacer bien nuestro hombre cuando la compañía británica respondió el mismo día a su llamada. No tocaba Doctor en Alaska, sino Veterinario en Escocia. Primero a Leeds y a continuación a Inverness, una localidad situada a 30 kilómetros del célebre lago Ness.
«Soy el veterinario responsable de un pequeño matadero que abastece, principalmente, a carniceros locales y restaurantes de la zona», explica Pepe, quien se muestra satisfecho, tanto con su empresa como con la gente con la que lucha «a diario para que la carne sea de máxima calidad».
Lo más complejo, al llegar, fue hacerse con un lugar en el que vivir. La compañía le pagaba una semana de alojamiento. «En ese tiempo te tienes que buscar la vida para encontrar algo y la verdad es que son un poco reticentes a la hora de alquilar a extranjeros, a no ser que tengan referencias». Ahora habita un apartamento en el centro de Inverness, con una habitación reservada. ¿Para quién? «Para los amigos que vienen a visitarme, cosa que es frecuente».
Pepe se levanta a las seis menos cuarto de la mañana. Normal cuando a las seis y veinte uno está dando ya el callo en el matadero. Su jornada depende del número de cabezas que la planta procese cada día, pero es difícil que termine antes de las doce y media o la una. Al volver a casa, toca hacer la comida, arreglar lo que quede pendiente en el ámbito doméstico, a veces una pequeña siesta y sesión de deporte por la tarde. «Suelo cenar temprano, a eso de las siete y media, y a las diez me meto en cama a leer el libro que toque; ahora La Torre Oscura, de Stephen King». A las once de la noche, Morfeo coge las riendas. Un par de veces por semana, viaja a otra planta de procesamiento de carne, esta vez de caza, situada a 60 kilómetros.
Como cobra en libras, y si uno se aventura a hacer la equivalencia 1 euro 1, 1 libra, la vida no le resulta especialmente cara. Comer en un buen restaurante cuesta 25 libras, 10 en un pub, y la pinta de cerveza anda por las 3,50. Inverness es la capital de las Highlands. Ideal para moverse por Escocia. Senderismo, el lago, claro, campos de golf en cada pueblo, castillos como setas en otoño, destilerías de whisky, paisajes tremendos... «Y una gente realmente hospitalaria y abierta». Nada mal.