Paz Pérez Asorey destaca la labor y la entrega de los cuerpos y fuerzas de seguridad contra los malos tratos
18 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Paz Pérez Asorey es, desde hace unos meses, la jefa de la Unidad contra la violencia sobre la mujer de Pontevedra. En mayo se incorporó a este puesto en la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra, que compatibiliza con el de concejala de Servicios Sociais en Lalín.
-¿Cuál es su labor?
-Ahora mismo hay cuatro unidades en Galicia una en cada provincia, a las que se añade una unidad coordinadora que está en la delegación de A Coruña. Cada una abarca su propio territorio de la provincia. Cada unidad se orienta también un poco a los criterios de necesidad de cada zona y cada ayuntamiento.
-¿Cuáles son sus funciones?
-Son un seguimiento individualizado de las situaciones de violencia de género, especialmente de los casos calificados como de mayor riesgo en las valoraciones que hace la policía que va desde riesgo no apreciado hasta riesgo extremo. Nuestra actuación es hacer el seguimiento de casos de riesgo alto y de riesgo extremo. Pero hay excepciones, por ejemplo en aquellos casos en los que la mujer se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad que para nosotros es también una alerta, aunque esté valorado el caso de riesgo bajo. Y también sobre todo cuando se reanuda de convivencia entre la víctima y el agresor. Otro de lo seguimientos que hacemos con cautela es cuando se quedan sin efecto las medidas cautelares independiente mente cuando son a solicitud de la propia víctima. A estos se suman los que nos son comunicados por la delegación provincial, que en algún caso pueden venir de alguna otra provincia pero que pueden tener relación con la provincia por algún lazo y también nos piden un informe.
-¿Cuál es el trabajo más duro?
-La parte más desagradable es cuando tenemos que intervenir cuando hay algún caso de muerte por violencia de género en la provincia. Estamos también muy en contacto con las instituciones penitenciarias, en este caso la de A Lama. Cuando va a salir un agresor hay una comunicación mínima de quince días y lo que intentamos es cerrar al máximo esa salida y poder anticipar a la víctima esta salida, sobre todo si van con algún dispositivo o hay una medida de alejamiento. También hay una comunicación a las fuerzas y cuerpos de seguridad. Esto es tanto como para comunicar las excarcelaciones como las condenas por violencia de género.
-¿Es esencial la coordinación ?
-Entre las labores que desarrollamos se encuentra la promoción y la elaboración de protocolos entre las fuerzas y cuerpos de seguridad existentes en los municipios de la provincia . Es de resaltar la gran labor y el gran compromiso que hay tanto por la parte de la Guardia Civil como por parte de la Policía Nacional. Me imagino que responderán siempre con la misma inmediatez, pero en los casos que a mí me tocan, a veces, nos sorprende la inmediatez que nos dan. Nosotros disponemos de unas aplicaciones informáticas que nos permiten ver lo datos, pero a veces no están todos los que necesitamos y pedir la colaboración de ellos es una garantía, una inmediatez y también el entusiasmo que ponen en colaborar.
-¿Qué otras labores desempeñan?
-A través del servicio de extranjería nos pide colaboración para informar sobre documentos, alguna víctima está pendiente de algún trámite y colaboramos y nuestra función es también la de hacer de mediación. Además participamos en las campañas de prevención y estamos a disposición de todos los ayuntamientos de la provincia.
-¿Con qué medios cuentan?
-Medios hacia las víctimas disponemos de la teleasistencia, los dispositivos (pulseras) que se colocan con una orden judicial.
-¿Cuántas mesas de violencia de género hay?
-Tenemos un total de veintisiete mesas que se corresponden con otros tantos concellos con los que se mantienen reuniones periódicas. Son mesas multiprofesionales, formadas por personas procedentes del ámbito sanitario, social, jurídico, cuerpos y fuerzas de seguridad... y en las que se hace un análisis de la evolución de la violencia de género en ese municipio y se ven alternativas para mejorar la coordinación entre todas las partes implicadas. En la zona existe la mesa de Lalín, Silleda y A Estrada. Son ayuntamientos que tienen junta local de seguridad.
-¿La labor de la unidad llega también a los institutos?
-Este año empezamos con una campaña del plan director con charlas de distintos temas, el que nos compete a nosotros es de violencia de género, que sin coste las pueden solicitar los centros de Secundaria y son impartidas por agentes de la Guardia Civil o de la Policía a lo largo de este curso.
-¿A largo plazo para erradicar la violencia de género es esencial la educación?
-La educación y la sensibilidad y el empeño que queramos poder cada uno dentro de nuestra responsabilidad. Considero que la educación es la mejor medida de prevención porque a edades muy tempranas ya ven conductas que son desviadas y cuanto más reforcemos y y más trabajemos en el ámbito educativo, lo que queramos alcanzar será mejor.
-Siempre se habla de que no hay un perfil concreto de maltratador ni de mujer maltratada
-No hay un perfil, ni hay un estamento, ni una edad, ni una zona. Seguramente son patrones de conducta que se repiten unas veces y otras veces no.
Paz Pérez jefa de la unidad contra la violencia sobre la mujer
«No existe un perfil, ni una edad, ni un estamento o zona, son patrones de conducta»