Su nombre viene de la mitología griega -Dánae era una semidiosa y Zeus se convirtió en lluvia de oro para seducirla mientras estaba encerrada-, pero su destino lo está escribiendo ella misma en Londres. A la capital inglesa llegó esta pontevedresa de 28 años en el 2009 «en busca de trabajo y una vida mejor». «En casa de mis padres no me faltaba de nada, pero tenía muchas ganas de independizarme, trabajar y empezar a abrir los ojos un poco», cuenta.
Dánae Rei estudió Filología Inglesa en A Coruña y estuvo de Erasmus en Nottingham. Al terminar la carrera, hizo el CAP en Pontevedra y comenzó a estudiar unas oposiciones que nunca llegaron a convocarse. «No estaba muy motivada para quedarme en Galicia -señala-. Una de las razones, la principal, es que nunca estuve de acuerdo con el sistema educativo de nuestro país en lo que se refiere al estudio de las lenguas. Tantos años estudiando inglés para nada. Entonces decidí pedir una beca de auxiliar de conversación». Se la concedieron en Londres. Estuvo trabajando ocho meses «de lo que llamarían aquí spanish teaching assistant» y el segundo año fue contratada por el colegio.
Cuando acabó, comenzó a dar clases particulares en empresas y casas, y estuvo buscando trabajo de profesora durante meses, pero al no encontrarlo, empezó en una tienda de ropa. Lo dejó a los dos meses y, después de pasar las últimas Navidades en Pontevedra, regresó «con más fuerzas». Así que en enero empezó a hacer sustituciones de auxiliar de profesor en dos colegios para discapacitados y, pasados unos meses, le ofrecieron cubrir una baja como docente de español, lo que buscaba.
«Aquí soy profesora, a través de la equivalencia de mis títulos, sin necesidad de hacer oposiciones -explica-. Por ahora sigo haciendo sustituciones de profesora de español, francés y auxiliar con niños discapacitados. No es un trabajo permanente, pero al menos estoy haciendo lo que quiero. En el Colegio Americano estoy muy contenta, ya que son muy pocos alumnos por clase y están interesados en la materia. Puedes ver cómo los niños van evolucionando poco a poco en la lengua».
Zonas nuevas
A Dánae le encanta descubrir zonas nuevas en Londres. «Llevo tiempo, pero nunca paro de visitar áreas en que no había estado -señala-. Hace un mes que vivo en el oeste, ya viví en el norte y el este. Es una misma ciudad con barrios totalmente distintos». Ahora reside en Shepherd?s Bush, donde vive también un grupo de amigos. «Ha sido un poco difícil hacer amigos, porque para muchos esta es una ciudad de paso -indica-. Londres o te gusta o no te gusta. Es una ciudad cara, pero ofrece una vida cultural muy completa. No solo por los espectáculos o museos, sino también por la cantidad de lenguas que puedes escuchar en un día». Está muy contenta y aunque cuando regresa de casa, le cuesta volver, «una vez aquí uno se vuelve a adaptar pronto, sobre todo cuando ves que hay mucha gente en tu misma situación. Y tampoco es que estemos solos, considero que aquí tengo una segunda familia».
También echa por tierra el tópico de que es complicado comer bien: «Aquí puedes conseguir todos los alimentos que quieras, desde bacalao, chorizos, grelos, calamares... Si no comes bien es porque no quieres». «El estilo de vida es completamente distinto al de Galicia, es intenso y agradable, es una de las ciudades más cosmopolitas del mundo, donde conviven personas de varias etnias, religiones y nacionalidades, pero la calidad de vida es alta y la gente cobra buenos sueldos o al menos tienen mejores condiciones laborales que en España en lo que se refiere al horario y salario». Es por eso que no prevé regresar de momento. «Me encantaría, pero vamos a tener que esperar unos cuantos años a ver si la gente se conciencia un poco y empiezan a cambiar las cosas a mejor... Me está resultando complicado encontrar aquí algo permanente de lo mío, cuánto más en Pontevedra...».