«Hay que jugar al póquer del rescate sin ponerse nervioso»

Soledad Antón García
Soledad Antón VIGO / LA VOZ

FIRMAS

Afirma que el dinero de los particulares -«hay mucho pero está escondido»- está mejor en el banco que en el calcetín

08 nov 2012 . Actualizado a las 15:30 h.

Antón Costas (Matamá, Vigo 1949) es una de esas excepciones que confirman la regla de que se puede ser profeta en la tierra. Catedrático de Economía y presidente de Endesa Cataluña, entre otros muchos cargos, ayer desplegó su vena pedagógica en el Club Financiero. Eligió para su charla la pregunta del millón: Si la austeridad no funciona ¿cuál es la salida?

-¿Y cuál es?

-También es la respuesta del millón.

-Pero usted parece tenerla.

-Lo que ya se ha demostrado ineficaz es la estrategia por la que ha optado Europa, esto es, atender primero lo importante y dejar para más adelante lo urgente. Ese esquema hay que cambiarlo. Lo primero que hace un médico de urgencias cuando llega un accidentado grave es parar la hemorragia y recuperar las constantes vitales de la víctima, lo que no se le ocurriría es enviarlo a planta para que lo desintoxiquen porque huele a alguna sustancia rara.

-¿A qué sustancia está enganchada nuestra economía?

-Al crédito. Europa optó por la peor de las terapias sin tener en cuenta que esta es una crisis diferente, es una crisis provocada por la burbuja del crédito. En la historia ha habido pocas como esta, siempre largas e intensas.

-Según Rajoy en 2014 empezarán a cambiar las tornas.

-Con los datos que tenemos a día de hoy, permítame la expresión, ni de coña. Podríamos creer a Rajoy si dijera que a finales del 2014 podremos empezar a frenar la caída, pero para eso antes habrá que hacer bien las cosas y, de momento, seguimos empeñados en aplicar la terapia equivocada. Entregarse sin ambages a la política de recortes y de reducción de salarios no funciona. Afortunadamente, parece que el Fondo Monetario Internacional también lo ha constatado y ha empezado a entonar el mea culpa. Al menos ha tenido la valentía intelectual y moral de reconocer su error. El Banco Central Europeo no puede seguir obsesionado con la inflación. Mientras no seamos capaces de vencer el miedo al futuro el gasto está bloqueado. La política fiscal y la monetaria tienen que pasar por reducir esa inseguridad.

-Gasto el justo, sobre todo de los particulares.

-Pero no porque no haya dinero; lo hay y mucho, pero está escondido. El dinero está siendo miedoso y eso hace que el consumo se resienta y las inversiones no lleguen. Ha buscado posiciones seguras pero improductivas, por ejemplo la deuda alemana y en no pocos casos, el calcetín.

-Como dice hay mucho miedo.

-Sí, pero donde mejor está el dinero de los particulares en este momento es en los bancos, bien sea en cuenta corriente o en depósito convencional. No hay riesgo ninguno. Donde sí lo hay es en el calcetín, práctica que está disparando los robos en domicilios. Y si se saca del país se sale perdiendo siempre. El único mandamiento que hay que seguir es no tener más de 100.000 euros en cada banco, que es la cantidad que garantiza el Gobierno.

-Ahora que menciona al Gobierno, ¿pedirá el rescate?

-Como mucho habrá rescate en la fórmula light, es decir, una línea de crédito sin condiciones. Es un juego de póquer muy peligroso al que hay que jugar sin ponerse nerviosos. Y Rajoy está jugando bastante bien. Antes de pedir la carta del rescate los demás jugadores tienen que descubrir las suyas. Hay que meterles el miedo en el cuerpo. De hecho, ya lo tienen. Saben que si obligan a España a poner sobre la mesa la carta del rescate-país el euro se va a pique. Es como el chiste del dentista, aquel en el que el paciente pregunta ?¿verdad que no nos vamos a hacer daño doctor?? mientras le agarra de sus partes.

Antón Costas Catedrático de economía