Un derbi que acaba con Lino pidiendo disculpas, y Ricardo Dios cargando contra él y Camiño

p.p. vázquez vilagarcía / la voz

FIRMAS

Una parte para cada equipo. La primera, para el Unión Grove. La segunda, claramente con el Arousa como dominador. Es en lo que coinciden los entrenadores de uno y otro conjunto a la hora de analizar el derbi del pasado domingo en el Monte da Vila. Un choque con 0-1 final que acabó con la brillante racha que el cuadro local venía engordando desde que el 7 de noviembre del 2011 caía 2-3 en su feudo con el Gondomar, en la Primera Autonómica. A partir de ahí, el plantel meco no dejó de sumar victorias y empates. Ni una sola derrota más.

La racha finiquitada no contó sin embargo con la menor atención del técnico del Unión en sus comentarios a pie de página sobre el guión central del derbi. Ricardo Dios, que siguió el choque de rivalidad desde la grada en el que era el primero de los tres partidos con los que fue sancionado por el Comité de Competición de la Preferente Sur, arremete contra su homólogo arlequinado por la decisión del Arousa de no echar el esférico fuera en el minuto 56 al ver tirado al local Ramón por el efecto de un balonazo. «Segundo os xogadores do Arousa, o seu adestrador non lles deixa tirar o balón fóra nos partidos, pero iso non nolo dixo antes do partido nin ao árbitro nin a min», denuncia. Y añade, «a Camiño -el capitán del Arousa-, dicirlle que lle sobran eses xestos cara a grada cando marca o gol. Porque hoxe estás nun lado, e mañá, no outro. Cando estivo no Céltiga fíxolle á grada da Lomba xestos moi, mo, moi feos, e agora é o capitán do Arousa».

Por su parte, el técnico del Arousa, Lino González, quiso «pedir disculpas a Ricardo -Dios- y al Unión Grove» públicamente por la acción del balonazo. Lino confiesa que «fue un error mío, sin ninguna mala intención». Y se explica. «Tras el partido de Mondariz, en el que el rival no paró de perder tiempo, decidimos que fuese el árbitro quien decida si parar los partidos. Lo que hago es avisar de esto al árbitro y al entrenador rival antes de los partidos». Pero en O Grove «me despisté y no avisé a nadie». Por ello, y aunque considera «desproporcionada» la reacción meca, «entiendo que haya malestar», y se disculpa.

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