El vial es, con María Berdiales, uno de los pocos que mantiene esa estética
02 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los atentados contra el buen gusto han sumado una nueva víctima, la céntrica calle Doctor Cadaval. El vial, uno de los pocos adoquinados en el centro de la ciudad, junto con María Berdiales, ha sido reparado de un plumazo con parches de cemento sin tener en cuenta la estética. Es más, tampoco se ha tomado en consideración su ubicación a escasos metros de la sede del Colegio de Arquitectos y de la Porta do Sol. El resultado no puede ser más llamativo por la mezcla de dos materiales que no tienen nada que ver.
La obra de adoquinado fue adjudicada por el entonces concejal de Infraestructuras del PP, Pablo Comesaña, durante el mandato municipal de Manuel Pérez. Poco después, el concejal socialista Uxío González seguía sus pasos y humanizaba María Berdiales con la misma estética aprovechando la instalación de gas y cable.
González prefiere pensar ahora que la solución dada por el Concello a los baches de Doctor Cadaval es provisional, solo con el fin de anularlos, para posteriormente repararlos como procede. Entiende que lo que corresponde en estos casos es levantar el adoquín y asentarlo de nuevo o reponerlo donde haga falta. Sin duda, se trata de un trabajo más laborioso y, por tanto, de más tiempo, que el que lleva soltar un puñado de cemento sobre la calzada, algo para lo que apenas se ha dedicado una tarde.
Mientras en otras ciudades españolas y europeas el adoquinado es intocable y su reparación es casi artesanal, en Vigo ha desaparecido de la mayoría de las calles para sustituirlo por los grandes y uniformes bloques de granito.