Anxo Cristobo presidió la patronal comarcal en su época más prolífica
25 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Son muchos los barbanzanos que todavía hoy recuerdan a Anxo Cristobo por aquel afortunado lema, Rianxo, o paraíso existe, que ideó con fines turísticos siendo presidente de la patronal local. Pero, a nivel empresarial, su nombre está ligado a la etapa dorada de la federación. Con el rianxeiro al frente, la entidad alcanzó sus más altas cotas de éxito y reconocimiento.
Tal día como hoy, en 1998, La Voz daba cuenta del final de este prolífico mandato, que había comenzado seis años antes: «Los empresarios barbanzanos tendrán nuevo líder el viernes». Solo unos días antes, Anxo Cristobo había hecho pública su decisión de renunciar al cargo. Presentó formalmente su dimisión tras mantener un encuentro con el entonces presidente de la Xunta, Manuel Fraga, al que llevó una cartera llena de reclamaciones, entre las que figuraban agilizar el proyecto de la autovía de Barbanza, dotar a Noia de circunvalación, mejorar la carretera del hospital, ampliar varios puertos, crear suelo industrial y enlazar por mar las dos Arousas.
Y es que, si por algo se caracterizó Anxo Cristobo fue por decir, alto y claro, cuáles eran las necesidades de la comarca y exigir soluciones. Pero el rianxeiro también realizó un trabajo destacable en el ámbito estrictamente empresarial. Fruto de su mandato es la campaña comercial que se lleva a cabo cada año para promocionar las compras navideñas y que arrancó en 1993 bajo el lema Merca no noso concello.
El rianxeiro y sus colaboradores también dieron un gran impulso a los premios Dolmen, convirtiéndolos en referente a nivel autonómico. Su trabajo fue ensalzado en diversos ámbitos. El 15 de abril de 1997, La Voz publicaba: «Fraga reconoce el esfuerzo dinamizador realizado por la patronal barbanzana». Al año siguiente, el 11 de septiembre, este medio se hacía eco del acto en el que Anxo Cristobo recogía la insignia de oro de los comerciantes de Pontevedra.
Por fortuna, sus sucesores al frente de la Federación de Empresarios do Barbanza dieron continuidad a aquellas exitosas iniciativas, que hoy son la seña de identidad de la patronal. Anxo Cristobo intentó trasladar su pasión al ámbito político, llegando incluso a ocupar un acta de concejal en el consistorio rianxeiro entre el 2003 y el 2007. Fallecía, tras sufrir una larga enfermedad, el 3 de abril del 2009.