Solo el 20 % de los emprendedores que buscan el amparo en la Cámara y Asociación de Jóvenes Empresarios acaban desistiendo en dos años
20 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Son viveros pero en ellos no germinan flores. Se siembran ideas para que florezcan empresas. La ciudad dispone hoy de 17 espacios entre la Cámara de Comercio (5) y la Asociación de Jóvenes Empresarios (12) para que los emprendedores empiecen a diseñar su futuro a golpe de trabajo. Consultoras de ingeniería, asesorías, diseño gráfico, servicios a domicilio, animación infantil... Las ideas son de todos los sectores, aunque en la institución cameral solo dejan instalarse a empresas vinculadas al sector servicios. Los formadores aseguran que las ventajas de estos centros radican en la capacidad formativa y de asesoramiento. «Tenemos programas dirigidos a emprendedores y empresarios, estamos iniciando ahora uno dedicado al sector del comercio», explican desde el departamento de Orientación Laboral. Tienen un plazo máximo de dos años para desarrollar su idea. Después deben volar solos. Y aquí podría estar el problema. Sin embargo, los formadores calculan que solo el 20 % de las empresas se quedan en el camino. Los escasos gastos que tienen en el arranque abre las puertas a muchos. Los emprendedores de la AJE pagan entre 100 y 175 euros al mes por la oficina, mientras que los de la Cámara van de los 65 a los 95 euros. «Somos una asociación dinamizadora y una canalizadora que ofrece formación e instalaciones», explica José Manuel Valenzuela, presidente de AJE, quien reconoce que los únicos requisitos que ponen para entrar en su Espacio Emprendedor es tener menos de 40 años y que la empresa lleve menos de un año constituida. Como máximo podrán estar 24 meses prorrogables otros seis, mientras en la Cámara es un año, con posibilidad de ampliar otros doce.
La capacidad de generar empleo o lo novedoso de la idea son dos de los aspectos que más pesan a la hora de valorar a un emprendedor. A pesar de que la ciudad cuenta con 17 espacios, la concejala de Promoción Económica, Carlota Román, señala que la ciudad adolece de «cultura emprendedora». Este departamento ha puesto en marcha un nuevo vivero, el tercero, que ahora está en fase de reorientación tras cerrarse sin éxito el plazo de inscripción.