Aunque el Triskel está rodeado de la ría de Arousa por sus cuatro costados, en realidad su cocina se sitúa a medio camino entre el Atlántico y el Mediterráneo. Sus actuales propietarios -Bruce en la cocina y América en la sala-, isleños de nacimiento, decidieron hace doce años emprender una aventura empresarial en Barcelona. Allí Bruce distribuía mariscos de su isla a algunos de los mejores restaurantes de la capital. La crisis y un poco de morriña los devolvieron de nuevo a territorio isleño. Y Bruce decidió poner en práctica algo de todo aquello en lo que él se fijaba cuando visitaba aquellas cocinas. «Desde siempre me ha gustado la cocina y he sido yo el que he hecho la comida en casa. Me apasiona todo lo que tenga que ver con los fogones. Y, claro, cuando entraba en aquellas cocinas a dejar marisco me fijaba en todo lo que se hacía y me pasaba un buen rato hablando con los cocineros», nos dice.
De todas aquellas charlas, de su sabiduría innata, de su experiencia doméstica, de sus lecturas «y de muchas horas viendo el Canal Cocina en televisión», nacen algunos de los sugerentes platos con los que ahora nos sorprende de forma bien agradable la carta del Triskel.
Y en este caso, lo de la carta es solo una licencia literaria. Porque en el Triskel no hay papel impreso en el que figuren sus propuestas. Tan solo unas pizarras sugieren al visitante los platos de cada jornada. Pero es mucho mejor esperar a que América o el propio Bruce te relaten sus recomendaciones diarias.
Entre ellas nunca falta una soberbia y absolutamente única fideuá marinera de cabello de ángel con mariscos que representa, quizá mejor que ningún otro plato, esa fusión entre las cocinas de los dos mares de la que hablábamos al principio. Intensísima en sus aromas gracias a esa habilidad aprendida en la otra orilla de la península a la hora de elaborar los caldos y ??. Desbordante en su sabor gracias a la inigualable calidad del producto de nuestras rías.
Porque, evidentemente, el Triskel, con el mar salpicando en su fachada, se surte exclusivamente de marisco de procedencia isleña, que mantiene vivo en el acuario del que dispone el local hasta el momento de ser elaborado. Y eso se nota. Principalmente en aquellos platos que se basan fundamentalmente en las bondades de la materia prima, como el bogavante con arroz, las zamburiñas a la plancha, las navajas Marieta -tiernísimas y aromatizadas con albariño y oliva virgen-, las almejas a la marinera o a la plancha o el, claro, inevitable pulpo á Illa o á feira.
Pero volviendo al territorio de las influencias mediterráneas, que fue el que más nos cautivo del Triskel, no conviene dejar pasar por alto propuestas que a buen seguro en ningún otro lugar de la comarca encontraremos como las verduras en tempura con salsa Romescu.
La creatividad de Bruce en la cocina tiene como resultado platos tan elementales como originales y, realmente, eficaces. Nos fascinaron las almejas con cachelos. Así, tal cual. Sobre una salsa a base de cebolla aromatizada con pimentón de la Vera. Una exquisitez.
Otras propuestas igual de tentadoras son las almejas con espagueti, la ocasional empanada de centolla o el guiso de luras que se sirvió hasta la pasada semana. «Ahora se acabaron y lo que no voy a hacer es ponerlas congeladas», nos comenta Bruce.
A cambio, es posible que cualquier día de estos nos seduzca con un plato de setas, con la incomprensiblemente desaprovechada e infrecuente sopa de pescado, con un contundente cocido o, incluso, con una calçotada. Esos son los planes, de momento.
Desde hace algunas semanas el Triskel ha añadido a su oferta culinaria dos propuestas carnívoras, el chuletón de buey y el secreto ibérico. Siempre, si es posible, acompañado de esas verduras que tanto lustre dan a los platos mediterráneos y que el Triskel se encarga de demostrar que tan bien combinan con la gastronomía, con los vinos e incluso con nuestro carácter genuinamente atlántico.
FICHA
LOCALIZACIÓN
C/ Sor Aurora Estévez, 1. A Illa. Tlf.: 986 527 033
CIERRA
Lunes todo el día
MENÚ PARA DOS
Zamburiñas a la plancha; almejas con cachelos; brocheta de frutas de temporada. Precio: 30 euros (bodega aparte)
EN CLAVE PERSONAL
¿COCINA ATLÁNTICA O MEDITERRÁNEA?
«Las dos, por supuesto. Coges un poco de todo y una enriquece a la otra»
¿UN PLATO DE ALLÍ?
«Me gusta el uso de las verduras y las tempuras»
¿UN PLATO DE AQUÍ?
«Home, os marisquiños, ¿non?