Pablo estudió ingeniería industrial. Ahora empaqueta verduras en Leeds
06 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La de Pablo Leal es la historia que no se suele contar de la emigración. Afortunadamente, hasta el momento con final feliz porque tanto él como su novia Nuria tienen trabajo. No, desde luego, el que él esperaba cuando hizo las maletas. Pero lo mejor es que lo cuente el propio protagonista.
la marcha
«Me fui buscando una oportunidad laboral». «Me fui el 10 de marzo de 2012 buscando una oportunidad laboral que en España no encontraba. Con el paro aumentando cada día y viendo que cuando envías el currículo ni siquiera se recibe un no por respuesta la solución más fácil es irse a otro país. Otros motivos eran mejorar el inglés y conocer una cultura distinta».
El destino
«Lo único que conocía de Leeds era el equipo de fútbol». «Llegué un poco de carambola. La primera ciudad en la que se piensa al decir Inglaterra es Londres y las siguientes que se le vienen a la gente a la cabeza son Liverpool o Manchester. Así que entre esas estuvo hasta que leí un artículo del 2004 que calificaba a Leeds como la mejor ciudad para vivir de Inglaterra. Lo único que conocía de ella era el equipo de fútbol. Una hoja de cálculo comparando esas tres ciudades y distintos factores hicieron que acabásemos aquí. El resto es fácil, un billete de Ryanair por 30 euros y estaba en un país nuevo con una maleta y los pocos ahorros que había reunido».
los primeros pasos
Casa, banco, número de seguridad social y trabajo. «Llegamos aquí con una serie de objetivos: casa, banco, número de la seguridad social y trabajo. Los primeros días fueron duros. Lo primero fue comprar una tarjeta de teléfono y lo segundo empezar a buscar piso (teníamos solo cinco días de hotel reservados). Tras mucho batallar con los ingleses en conversaciones telefónicas que muchas veces no tenían sentido acabamos firmando el contrato de la casa a las 9 de la mañana del último día (con las maletas esperándonos en el hotel para antes de las 12). El banco y el Insurance Number (número de la seguridad social) no fueron difíciles de conseguir, una vez tuvimos claro que Botín no nos iba a ayudar por ser españoles.
el trabajo
«Optamos por coger lo que apareciese». «Mucha gente piensa que al haber más trabajo podrás ser médico en el mejor hospital. Hay que darse cuenta de que estás en las mismas condiciones que un inglés pero con un nivel de idioma bastante más bajo. Optamos por trabajar en lo que apareciese, probar suerte y ver qué salía, trabajo no cualificado. Doce días después de haber llegado entramos en la primera agencia de trabajo, y y en la misma puerta, nos dijeron si nos valía una fábrica. Así que a los 5 minutos habíamos firmado nuestro primer contrato. No era lujoso ni cualificado, pero después de todo una fábrica de vegetales no estaba tan mal».
Un «milibrista» en Leeds Quince días de cada mes, la jornada de Pablo comienza muy temprano. Se levanta a las seis de la mañana y un paseo en bicicleta hasta el trabajo. «Meeting» con el jefe que la vale para seguir mejorando su inglés y comienza una jornada que puede durar ocho horas o más dependiendo de los pedidos. Eso quince días al mes. Los otros quince, tiempo libre, que aprovecha para conocer la ciudad y sus alrededores