Manda a su familia a vendimiar la viña de otro y se lleva la cosecha
29 sep 2012 . Actualizado a las 06:00 h.Inmersa la comarca de Valdeorras en plena vendimia, la imagen de jornaleros en una viña de A Freiría en la zona de Fontei (en el Concello de A Rúa) el pasado viernes por la tarde no llamó la atención a nadie, más allá de que algún vecino comentó el hecho con el propietario de la finca una vez que la labor esta finalizada. Salvo que el comentario fue para el bodeguero una noticia, puesto que nada sabía. Así que tras pasar por la viña para asegurarse de que era la suya la que había sido expoliada, enfiló hacia el cuartel de la Guardia Civil. Le habían «desaparecido» unos 1.500 kilos de uva, de la variedad tinta mencía, que según cálculos de conocedores del sector, podía superar los 1.000 euros en el mercado.
La investigación de los agentes rueses permitió localizar, el jueves por la tarde, al presunto autor del hurto. Se trata de un vecino de Vilamartín de 61 años cuyas iniciales se corresponden con M.R.L. Está imputado por un delito de hurto. El juzgado número 2 de O Barco lleva el caso.
Al parecer, según fuentes de la investigación, el hombre envió como jornaleros a la viña a varios familiares. Estos fueron a trabajar el viernes, aunque en un horario poco habitual. En lugar de aprovechar las primeras horas del día para realizar las labores en el campo, optaron por hacerlo hacia la caída de la tarde. Fue la única peculiaridad de una acción delictiva que pasó desapercibida, ya que en los últimos días son muchas las fincas de la zona en las que se puede ver a gente cortando las uvas de las viñas.
Por eso tampoco llamó la atención cuando los capachos con los racimos fueron trasladados de la finca en un vehículo motorizado, n una época en al que se habitual cruzarse con furgonetas y tractores cargados de uva. Qué destino llevaron los 1.500 kilos de mencía es algo que se desconoce.
Desaparición de un cuadro
Tampoco tienen las autoridades idea alguna del paradero de un cuadro que ha desaparecido de una exposición que durante las últimas semanas ha estado colocada en los muros del castillo de Castro Caldelas.
Ayer unas de las pintoras que decidió colgar una de sus obras en esa muestra con la intención de buscar comprador -se traba de una copia de la obra La noche estrellada, de Vincent Van Gogh- acudió a la Guardia Civil de Maceda para denunciar la sustracción del cuadro.
Eso sí, se trata de un robo rodeado de misterio porque de momento no se sabe cuando se produjo ni, claro está, quien lo perpetró. La autora, Lourdes González, está molesta porque los responsables municipales de Castro Caldelas, aseguran que ellos no se hacen responsables de lo ocurrido. Según la han informado, tampoco tienen un seguro para afrontar situaciones de este tipo. «La encargada no tenía muy claro lo que había ocurrido, vieron que el cuadro no estaba pero tal vez pensaron que lo habían comprado», explicaba la afectada, quien al final se ha quedado sin la obra y sin dinero.
Lamenta que los organizadores de la exposición, en la que participaron otros veinte artistas aficionados, no le informaran de que debían hacerse responsables de la custodia de las obras. «Dejamos los cuadros con toda la confianza y resulta que no estaban seguros», explica ahora.
Ella, por el momento, ya ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil y no descarta, en su caso, pedir algún tipo de responsabilidad al Ayuntamiento. Las trabajadoras que prestan servicio en el castillo que acogió la exposición aseguran desconocer las circunstancias de estas desaparición.
CRÓNICA ROBOS CURIOSOS EN LA PROVINCIA