«Tengo trabajo y me llevan a la ruina»

Beatriz García Couce
beatriz couce FERROL / LA VOZ

FIRMAS

ÁNGEL MANSO

Un empresario, a punto de perder su negocio por un pago pendiente de Concello y FIMO

28 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Las diferencias existentes entre el Concello y la Cámara de Comercio quedaron patentes en la última reunión del consejo de administración y así lo apreciaron los grupos de la oposición municipal. Jaime Pena, concejal del PSOE, calificó de «surrealista» el encuentro. «Ha quedado demostrado que no están coordinados y que la única solución viable es la constitución de la fundación», afirmó. Además, acusó al alcalde de mentir a la oposición sobre los trámites para llevar a cabo la nueva entidad y tildó de «escándalo y despropósito» lo acontecido con el empresario que reparó el tejado.

Yolanda Díaz, de EU, también calificó de «surrealista» el encuentro y aseguró que la oposición no estaba informada de la falta de pago a la empresa que había ejecutado las obras. Además, denunció que «é intolerable o que está pasando cos despedidos», a los que se les adeuda nóminas y las indemnizaciones.

Iván Rivas, del BNG, también insistió ayer en que los despidos de empleados «non é unha solución» y abogó por la creación de la fundación como paso para garantizar la viabilidad del organismo.

El PSOE se opone también a los despidos de personal.

Abocado al cierre por estar atrapado en la burocracia de las administraciones. Así se encuentra el empresario ferrolano Alfonso Pérez, dueño junto a otro socio de la firma Fontanería Kayma, al que FIMO y el Concello de Ferrol le adeudan desde hace meses unos 150.000 euros. Su empresa fue adjudicataria de la renovación del tejado del edificio en el que se encuentra la Cámara de Comercio, obra que ejecutó en tiempo y forma pero que le obligó a endeudarse, debido a las características peculiares del proyecto, lo que ahora puede llevarle directamente a la ruina.

Solo en las cinco toneladas de cobre necesarias para realizar los trabajos invirtió unos 50.000 euros y se vio obligado a pedir un préstamo al banco para poder hacer frente a todos los gastos. «Fue una obra muy completa, en la que tuve que subcontratar algunas cosas, como los andamios», recuerda. Finalizada durante la pasada primavera, espera desde entonces que se le abone la factura, sin éxito hasta el momento. «Si mañana (por hoy) no cobro, tengo que cerrar», afirma desesperado.

El empresario, que asegura que ha agotado todos sus recursos e incluso sus ahorros, se siente responsable además de la situación de sus tres empleados, entre los que se encuentra su propio hijo. Les adeuda las últimas cinco nóminas y se ve con las manos atadas para solucionar el problema mientras que FIMO no le abone la factura. «Los chavales ya tienen problema para pagar los alquileres y yo mismo llevo todo el año sin cobrar», afirma amargamente.

Lo dramático de la situación es que la crisis de Fontanería Kayma no es de pedidos, sino de liquidez. «Este año iba muy bien. Si es que tengo trabajo, que no me falta, pero me obligan a cerrar», lamenta, al mismo tiempo que recuerda que ha ejecutado obras en el Ateneo, en el antiguo Hospicio y en el Pazo de Meirás, entre otros.

Detrás de la demora en el pago del trabajo pendiente se encuentra el conflicto existente entre los dos socios en el Consorcio Pro-Ferias y Exposiciones: la Cámara de Comercio y el Concello de Ferrol. Para ejecutar la obra ambos firmaron un convenio, que fue refrendado por el pleno del ayuntamiento -que concedería la subvención necesaria- el pasado 31 de mayo. Pero la factura sigue pendiente. En el consejo de administración del pasado miércoles, los responsables de FIMO, equipo liderado por Xoán Gato, reprocharon al concejal de Hacienda, Alejandro Langtry, que el concello mantuviese paralizado el abono del trabajo realizado, con el consiguiente quebranto para el empresario, que asegura encontrarse al límite.

Langtry, sin embargo, pone la pelota en el tejado del equipo gestor de Punta Arnela y asegura que la ley de subvenciones impide al Concello abonar directamente la factura. Afirma que o bien tendría FIMO que pagarla primero y luego pasársela al Concello o bien presentar un aval. Pero debido a los problemas de liquidez por los que atraviesa también el organismo ferial, no pueden realizar lo primero ni acceder a lo segundo. «Les hemos dicho que nos presenten una factura endosada al Concello para que la podamos pagar directamente», afirma Langtry.

Mientras unos y otros acentúan sus diferencias, Alfonso está a punto de cerrar su empresa pese a tener mercado.

conflicto económico la burocracia ahoga a una empresa

Adeuda a sus tres empleados cinco nóminas y no cuenta con liquidez