El diseñador Custo Dalmau se confiesa admirador del negocio de Amancio Ortega
26 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Acaba de llegar de la Gran Manzana, donde presentó X-Ray, la única colección española de la Semana de la Moda de Nueva York. Allí, en el mayor escaparate del planeta, pasea sus coloristas colecciones desde hace 16 años Custodio Dalmau (Lérida, 1959), responsable junto con su hermano David de la firma Custo Barcelona, un imperio con más de tres mil puntos de venta en todo el mundo que recuerda al fenómeno Inditex por su proyección internacional. Custo se confiesa admirador del negocio de Amancio Ortega, pues considera que es, con Apple e Ikea, «el mayor fenómeno contemporáneo de consumo».
-¿Cómo se asume eso de presentar la única colección española en Nueva York?
-Llevamos allí 16 años y casi siempre ha sido así. En 1996 nos vimos obligados a emigrar porque en España no se cumplían las premisas necesarias para nuestros objetivos. Empezamos en Nueva York porque nos invitaron, y aceptamos con agrado porque nos pareció una buena plataforma para posicionar nuestro producto, al mismo nivel que Milán o París. Entonces éramos la única firma extranjera de las 42 que desfilaban. Hoy muestran sus diseños más de 250.
-¿No incluye a ese nivel Barcelona o Cibeles?
-Queremos un proyecto lo más global posible y, siendo francos, Barcelona y Madrid son menos mediáticos, no nos dan la proyección de Nueva York, Milán o París.
-Es curioso que lleven ustedes 16 años defendiendo la diversificación y que haya empresas que se la planteen ahora. ¿Muy tarde, tal vez?
-Más vale tarde que nunca. Me decía el otro día un francés que es curioso que España tenga tan buenos productos, más allá de la moda, pero que desaparezcan en cuanto cruzan la frontera. Y es verdad. La clave es que hoy es más difícil vender que crear, así que el gran vendedor es el nuevo artista. Antes bastaba con ser innovador, diferente; hoy la rueda solo gira cuando tienes una estrategia.
-Galicia tiene un buque insignia en ese sentido, Inditex.
-Inditex es, con Apple e Ikea, el mayor fenómeno contemporáneo de consumo. Soy admirador y defensor de ese modelo. Lo que ha hecho Amancio Ortega está al alcance de muy pocos, solo de los grandes visionarios. La moda se mueve según los dictados de Inditex, que ha logrado cambiar el ritmo de la industria. Lamentablemente, es la excepción que confirma la regla.
-¿Qué determinará la moda en los próximos años?
-La tecnología es el nuevo lenguaje de la moda. Si reproduces exactamente una colección de los años sesenta, con los mismos colores y patrones, e introduces únicamente las nuevas fibras y materiales tecnológicos, tendrás dos colecciones completamente distintas. Otra línea de futuro es la venta on-line, una nueva manera de consumir en la que abres el escaparate desde tu casa y cuando quieres.
-¿Cómo convencer a un español en crisis de que se compre una camiseta cara?
-A nadie le entusiasma la idea ante un problema económico real, y es verdad que hay países, como España, en los que el consumo se ha retraído. Por eso los diseñadores hemos hecho un esfuerzo de industrialización para poder vender un 50 % más barato con la misma calidad. Fabricamos en Latinoamérica o el Sudeste asiático. Una camiseta de 80 euros vale hoy 39.
-¿También fabrican en China?
-Desde hace poco. Es la mayor fábrica del mundo, sin duda, pero hasta no hace mucho intentabas producir allí, y ahora, en cambio, tratas de venderles el producto. Es un mercado grande y complejo, pero con 1.500 millones de potenciales consumidores.
-¿Este momento tan gris es el más indicado para vender color?
-Hace 32 años que iniciamos nuestro proyecto, basado en el color, y jamás lo hemos variado, ni siquiera por las crisis. Es nuestro ADN.
Custo Dalmau diseñador de moda
«Barcelona
y Madrid no
nos darían la proyección de Nueva York»