Arias pidió presupuesto para preparar a los canes para la adopción
26 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Ayuntamiento de Castroverde encargó a la Protectora de Animales un presupuesto para desparasitar a los perros abandonados en una finca particular de Paderne, en Castroverde, según confirmó el alcalde, José María Arias. Explicó que el concello afrontará este gasto inicialmente, entre otras razones porque, según dijo, es necesario solucionar un problema, que lleva camino de multiplicarse por la cantidad de hembras que están a punto de parir. Sin embargo, según dijo, los vecinos de Castroverde no tienen que correr con un gasto de esta naturaleza y le reclamará su importe a la Consellería de Medio Rural, que insiste es la competente. Fuentes de este departamento, sin embargo, aseguraron ayer que tanto el auto de la jueza Estela San José, como la propia normativa, dejan claro que las administraciones locales son las responsables de la recogida de animales abandonados.
José María Arias sustenta su convencimiento de que es Medio Rural quien debe hacerse cargo de los animales en el auto de la jueza, que le entregaron en su domicilio, el pasado sábado, a las nueve de la noche. Arias leyó el texto: «ofíciese a la Consellería de Medio Ambiente a fin de que a la menor brevedad lleve las gestiones oportunas con el Concello de Castroverde, en orden a la recogida, traslado y aseguramiento de la salud, seguridad y alimentación de los animales».
Arias insistió que, pese al contenido del auto de la jueza, nadie de Medio Ambiente se había puesto en contacto con él para decidir qué se hace con los animales.
El alcalde tenía previsto ayer enviar un escrito a Medio Ambiente recordándole lo que considera que sus obligaciones y que este departamento no admite como tales, y otro a la jueza que se encarga del caso para que autorice una campaña de adopción de los animales, en colaboración con la Sociedad Protectora.
Mientras las administraciones se pone de acuerdo van pasando los días. Los perros, que pasaron ocho días sin comer, aunque siguen flacos, presentan un mejor aspecto desde que los alimentan con pienso, adquirido por la Protectora y con desperdicios de carnicería que lleva una pareja de voluntarios. Una persona se encarga de suministrarles la comida, de limpiar el recinto y de darles agua.