La planta que se va a construir parte de una premisa especial: se va a construir en la misma parcela que la actual, que no dejará de funcionar en todos estos años. Los técnicos de Acuanorte han tenido que diseñar el proyecto partiendo de este escenario.
-¿Ha sido difícil?
-Obviamente, habría sido más sencillo construir la depuradora en una parcela vacía, pero la situación es la que es. Ha resultado complejo, pero se hizo en un tiempo récord de unos seis meses.
-¿Era necesaria tanta celeridad?
-Trabajamos con unos plazos ajustados ya que el proyecto se financia en parte con fondos europeos. También existe urgencia por la presión de la Unión Europea para sanear la ría, que provocó la amenaza de sanción.
-¿Intervino mucha gente en la redacción?
-Entre 40 y 50 personas de las empresas adjudicatarias, varios técnicos de Acuanorte y otros ocho de una asistencia técnica.
-¿Se terminará en plazo?
-Esa va a ser nuestra batalla. Trabajamos para inaugurarla en diciembre de 2015 y se hará. Para ello se ha diseñado un plan de gestión integral de proyecto que llevará un control estricto de todos los aspectos que intervienen para cumplir la fecha de terminación.