Los recortes en secundaria elevan el número de estudiantes por clase

r. estévez / B.costa VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

MONICA IRAGO

La mayoría de los institutos de la comarca pierden profesores al tiempo que ganan alumnos

14 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando la próxima semana los estudiantes de Secundaria vuelvan a sus clases, notarán que hay menos espacios libres en las aulas. Este verano, la Xunta ha aplicado las tijeras en los institutos, y en la mayor parte de los centros de la comarca afirman contar este año con menos profesores que en cursos pasados. No ocurre lo mismo con el número de alumnos, que o se mantiene o se incrementa. Así que el problema está servido. ¿Tiene solución? «Ten que tela, a base de un sobreesforzo dos profesores e dunha maior carga horaria», contesta el director del instituto de A Illa.

El curso arranca la próxima semana. Y lo hará en unos centros en los que los profesores pasarán de dar 18 horas semanales de clase presencial a 20. Ese es el primer eslabón de la cadena de soluciones que parece plantear la Administración. Tiene sus contras: los docentes verán reducido el tiempo tanto de preparación de las clases, como de organización de actividades o, incluso, de reuniones de departamento. Todo ese trabajo que no se ve, pero que existe y que permite sacar adelante proyectos, programas y actividades que contribuyen a mejorar la calidad de la enseñanza.

Cuestión de máximos

Pero para resolver la ecuación de menos profesores para más alumnos se plantea aún otra fórmula: incrementar el número de alumnos por aula. El máximo permitido por ley es de 33 chavales por clase, y no parece que ninguno de los centros de la comarca lleguen a ese límite. Aún así, las cifras son elocuentes. En el instituto Castro Alobre, de Vilagarcía, el número de estudiantes por clase oscilará entre los 25 y los 30 alumnos. En otro centro, el de A Illa, la cifra se queda en los 25 chavales llenando unas dependencias «que son moi pequenas». Y en el de As Bizocas, en O Grove, calculan que habrá aulas con 28 rapaces.

Para los docentes, el incremento del número de estudiantes por aula supone un problema. Básicamente, porque dificulta hacer un seguimiento individualizado de los avances o retrocesos de cada alumno e impide sacar el máximo provecho del tiempo que dura la clase. «¿Como fas para revisar o traballo de todo o mundo? ¿Como vas poder responder a todas as dúbidas?», se preguntaba ayer un profesor de Secundaria. Ante este panorama, los docentes de los centros ayer consultados afirmaban que solo cabe una respuesta: trabajar a destajo para que la calidad de la enseñanza que reciben los alumnos no se resienta aún más.

Así, en la mayoría de los centros aspiran a mantener los proyectos formativos de años anteriores y llevar a cabo el mismo catálogo de actividades extraescolares. «Se as quitamos, a quen afectamos é aos chavales, e eles non teñen por que pagar o pato», dicen desde el IES de A Illa. Allí, los profesores llevan ya años asumiendo más horas de las que les corresponden y ahora están dispuestos a «traballar como campións, que por outra parte é o que fixemos sempre».

Número de alumnos por aula que llega a registrarse en la comarca. El máximo son 33.

30

Alumnos por aula