El comercio pide un nuevo plan para adecentar los bajos vacíos

Javier Becerra
Javier Becerra A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

Uno de los bajos que presenta mal aspecto en la zona centro
David Couto

Solicitan una ordenanza que obligue a sus propietarios a limpiarlos

22 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Los comerciantes del centro de la ciudad demandan al Ayuntamiento una herramienta eficaz para paliar el mal aspecto que dan muchos de los locales vacíos de la zona. La Asociación de Comerciantes del Área Obelisco sugiere la creación de una ordenanza que ponga fin a esta práctica que devalúa algunas de las calles más comerciales de la ciudad. Tal y como explica su presidente, Antonio Amor, la idea es similar a lo que se hace con las rehabilitaciones: «Si alguien tiene la fachada en mal estado se le obliga a repararla. Pues aquí debería funcionar igual: el propietario de un local comercial debería mantenerlo en buen estado».

Para ello, Amor recurriría a un mecanismo sencillo: «El Ayuntamiento debería instar al propietario del bajo a limpiar el local o bien encargar a una empresa de limpieza que lo haga, cargándole al dueño del local la factura correspondiente». De este modo, según Amor, se solventaría en gran media un problema derivado «de la dejadez de algunos propietarios, que en algunos casos ni siquiera quieren alquilar los locales, independientemente del precio que les paguen por ellos».

Un simple paseo por el centro sirve para constatar esa realidad. En el corazón comercial coruñés se suceden bajos, que otrora acogieron establecimientos, en un estado penoso. Unos se han convertido en una suerte de vallas para colocar carteles. Otros acogen grafitis y pintadas de todo tipo. Y algunos han derivado, de persianas para dentro, en estercoleros. «Hay quien deja el negocio, cierra la puerta y deja el interior patas arriba sin importarle», señala.

La situación se agrava, según Amor, cuando los locales los gestiona una inmobiliaria: «Se despreocupan de todo». En contraposición a ello, se ha detectado en los últimos meses un cambio respecto a esa actitud en la calle San Andrés. Locales que antes tenían un aspecto deplorable, ahora lucen de una manera mucho más pulcra: «Al final, la gente ve que hay movimiento en la zona y sabe que si tiene el local más presentable lo va a alquilar más fácilmente que si no lo tiene».