Reciclar en tiempos revueltos

MARIA FANDIÑO LUGO / LA VOZ

FIRMAS

OSCAR CELA

Pese a la crisis, el Punto Limpio de Lugo está siempre abarrotado

21 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El Punto Limpio de la capital lucense parece no notar la crisis, pues cada día decenas de personas acuden a él para librarse de diversos enseres, en cuantiosas ocasiones en perfecto estado.

Hoy, como cada semana, la empresa SESGAL ha vaciado la explanada del lugar, en la que, sobre palés, se amontonaban numerosos electrodomésticos de todo tipo. A media tarde ya se vuelve a dibujar la figura, en lo alto de la cuesta, de varios televisores, equipos informáticos, neveras, congeladores, altavoces y pequeños aparatos. Y es que «la crisis no se nota», admite Isabel Mourente, trabajadora del Punto Limpio, «la gente viene cada día a traer cosas y, muchas veces, están como nuevas». Argumenta la afirmación con el ejemplo de un señor que se deshizo de una enorme televisión que funcionaba a la perfección porque su mujer se quejaba al no poder limpiar por debajo de la misma. Sí se ha notado un cambio, admite Isabel, en cosas como el aceite de motor, que ha aumentado mucho la cantidad que reciben debido a que la gente, cada vez más, decide realizar pequeños arreglos en casa para ahorrarse el taller. Al contrario de lo que cree gran parte de la población, el Punto Limpio solo almacena los productos de reciclaje que los ciudadanos deciden aportar. Pero cada vez es más la gente que se acerca a preguntar si podrían hacerse con algún electrodoméstico. Esto está prohibido, aunque en ciertas ocasiones, cuando se trata de una pequeña pieza de repuesto, muy difícil de encontrar en el mercado hoy en día, los trabajadores dan el brazo a torcer para ofrecer una ayuda.

Gran afluencia de visitantes

Cada día el Punto Limpio de la capital lucense recibe decenas de personas que acuden a reciclar multitud de productos. La media mensual gira entorno a las 800 visitas, todas ellas plasmadas cuidadosamente en formularios para mantener un detallado control del contenido del lugar. Posteriormente, diversas empresas privadas, previo acuerdo con el Concello, retiran toda la chatarra para realizar la tarea de reciclaje y permitir la reutilización, a la vez que se evita la contaminación del medio. Pese al alto nivel de reciclaje que se puede observar en el lugar, Isabel opina que no es suficiente. «Aquí viene gente todo el día, incluso para cosas muy pequeñas, pero cuando vas a la ciudad todo cambia», recrimina, haciendo referencia a la gran cantidad de contenedores que los ciudadanos confunden, impidiendo la labor de reciclaje de otros. «Cada día puedes ver un contenedor amarillo rebosante de cartones y, justo al lado, uno azul completamente vacío».

Ejemplo europeo

Desde el Punto Limpio denuncian que España debe tomar ejemplo de otros países de Europa, en los que, según los trabajadores del lugar, «no te encuentras ni una mísera colilla por el suelo, todo el mundo recicla porque tienen una mentalidad diferente a la nuestra». Incluso, sin irnos tan lejos, en España hay casos ejemplares de respeto al medio, como es el ejemplo de Marbella u Oviedo que, según la Organización de Consumidores y Usuarios es la ciudad más limpia de España.

Cada mes acude una media de 800 personas al Punto Limpio de Lugo

Los trabajadores destacan la falta de concienciación sobre el reciclaje