Los agricultores de A Limia viven mirando al cielo esperando que la climatología respete sus cultivos. «Este ano veu todo de marabilla», explica Marcos Cabrera, que ayer recogía las pacas de cereal de sus tierras en Vilar de Santos. Según apunta, la lluvia cayó en el mejor momento posible y posibilitó que, al menos en su caso, la producción de esta campaña duplicara a la del año pasado. Las circunstancias, dice, fueron las opuestas a las que vivió Castilla y León. «Alí non produciron case nada», dice Cabrera, que achaca a ello el incremento de precios.
Él, según asegura, está colocando el cereal a 23 céntimos el kilo, un 30 % más caro que el año pasado. A este agricultor limiao no se le quita la sonrisa de la boca porque esta campaña será diferente. «Isto pinta ben. Outros anos, só daba para os gastos», resume.