Para que las primeras notas resuenen en la caja escénica del auditorio faltan meses. Pero las programaciones culturales, y especialmente las de gran formato, como muchas de las que se proyectan para el auditorio de Caranza, deben contratarse «con siete u ocho meses de antelación», explica el edil.
Pero el auditorio es una infraestructura todavía por terminar para la que no se pueden contratar aún espectáculos. ¿Habrá que esperar ese tiempo a partir del fin de los trabajos? No necesariamente. Manuel-Reyes García Hurtado avanza que ya cuenta con la programación para la próxima temporada en Ferrol, que desvelará en las próximas semanas. Y que existe la posibilidad de cerrar actuaciones para el teatro Jofre que, de ser posible, si en diciembre estuviese disponible ya el auditorio, se podrían desviar a las flamantes instalaciones de Caranza.
Sala de conciertos
De hecho, la intención es que en el futuro se programen en el auditorio aquellos espectáculos con mayor aforo. Su finalidad «idónea», aclara el concejal ferrolano, es que sirva como sala de conciertos vocal e instrumental, como actuaciones de grandes orquestas y ópera. Lo que no quiere decir que no se pueda utilizar también para obras de teatro u otras actividades.