El clínker, la materia prima para la fabricación de cemento, fue uno de los tráficos más importantes del puerto exterior cuando se puso en funcionamiento su primera fase. Fue, al igual que el carbón de Endesa, un negocio pionero en la rada, puesto en marcha de la mano de la compañía COP Galicia.
Reportaba importantes cifras de tráficos marítimos y también un notable volumen de transporte en camiones de ese granel a la planta de Coirós.
Polémica
Sin embargo, la polémica por los áridos traídos por parte de Manmer desde Holanda, cuyas autorizaciones fueron puestas en entredicho hasta desembocar en la investigación de una trama de tráfico de influencias, paralizó esta actividad. En la práctica, supuso la pérdida de un importante nicho de negocio para la Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao.